"y estad siempre preparados para responder con mansedumbre y reverencia a cada uno que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros".
1 Pedro 3:15

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sábado, 31 de octubre de 2009

Lo que los Antimormones no te dicen ... La maldición y la marca de los lamanitas

Por Jack R. Christianson

La acusación: ¿Por qué un Dios justo “maldeciría” a los lamanitas con “una piel de color oscuro” (2 Nefi 5:21)?

La respuesta: Es verdad que el Libro de Mormón dice que los lamanitas tenían una piel de color oscuro que cayó sobre ellos. Sin embargo, no es verdad que la piel de color oscuro fue una maldición a ellos. Al inicio del segundo capítulo del libro, Laman y Lemuel, los hijos rebeldes del profeta Lehi, fueron advertidos que si ellos continuaban en su maldad, serían apartados de la presencia del Señor. Esta separación de la presencia del Señor sería la maldición, no el color de su piel. En 1 Nefi 2:21, 23 se lee:
“Y según se rebelen tus hermanos contra ti, serán separados de la presencia del Señor.
“Porque he aquí, el día en que se rebelaren contra mí, yo los maldeciré con penosa maldición, y no tendrán ningún poder sobre tu posteridad, a menos que ella también se rebelare contra mí.”
Ellos no se arrepintieron ni cambiaron, y de esta manera cuando las familias se dividieron en 2 Nefi, capítulo 5, la maldición fue traída a efecto. Se lee en 2 Nefi 5:20-24:
“Por tanto, se cumplió la palabra que el Señor me habló, diciendo: Por cuanto ellos no quieren escuchar tus palabras, serán separados de la presencia del Señor. Y he aquí, fueron separados de su presencia.
“Y él había hecho caer la maldición sobre ellos, sí, una penosa maldición, a causa de su iniquidad. Porque he aquí, habían endurecido sus corazones contra él, de modo que se habían vuelto como un pedernal; por tanto, ya que eran blancos y sumamente bellos y deleitables, el Señor Dios hizo que los cubriese una piel de color obscuro, para que no atrajeran a los de mi pueblo.
“Y así dice el Señor Dios: Haré que sean repugnantes a tu pueblo, a no ser que se arrepientan de sus iniquidades.
“Y malditos serán los descendientes de aquel que se mezcle con la posteridad de ellos; porque serán maldecidos con la misma maldición. Y el Señor lo habló; y así fue.
“Y a causa de la maldición que vino sobre ellos, se convirtieron en un pueblo ocioso, lleno de maldad y astucia, y cazaban animales salvajes en el desierto.
Por estos versículos parecería evidente que la maldición fue ser aislados de la presencia de Dios, o en otras palabras, experimentaron una pérdida del Espíritu Santo. Esto, entonces, fue la causa de su pereza, vandalismo, sutileza, y corazones como pedernal. En relación a esta maldición y seña, el autor Daniel Ludlow ha dicho, “Esta es la única referencia en todo el Libro de Mormón donde un adjetivo definido de color ["negrura"] se usa para referirse a esta seña. Todas las otras referencias lo llaman una ‘piel de oscuridad’ o una ‘piel oscura.’ Es interesante notar que los términos ‘negrura’ y ‘oscura’ son intercambiables en el hebreo. Incluso en el hebreo moderno no es inusual para algunos traductores diestros escoger oscura como la mejor traducción (Book of Mormon Companion, página 132).
Por lo tanto, la palabra “negrura” podría y posiblemente debería significar “oscura.” El color de la piel de uno no tiene nada que ver con el comportamiento. Tener el Espíritu o no tener el Espíritu, tiene todo que ver con el comportamiento de una persona. El presidente Joseph Fielding Smith aclara este punto. El dijo: “La piel oscura fue puesta sobre los lamanitas para que ellos pudieran distinguirse de los nefitas y evitar que los dos grupos de personas se mesclaran. La piel oscura fue un signo de esta maldición. La maldición fue el retiro del Espíritu del Señor. La piel oscura…no se considera más un signo de la maldición. Muchos de estos conversos son deleitables y tienen el Espíritu del Señor” (Answers to Gospel Questions, 1:123-24).
Alma 9:14 reitera las enseñanzas del presidente Smith:
“Ahora quisiera que recordaseis que los lamanitas, por cuanto no han guardado los mandamientos de Dios, han sido separados de la presencia del Señor. Vemos, pues, que la palabra del Señor se ha cumplido en esto, y los lamanitas han quedado separados de su presencia, desde el principio de sus transgresiones en esta tierra.” De nuevo, la maldición es estar separados de la presencia del Señor, no el color de la piel. Donde muchos se confunden en este asunto, es cuando leen en Alma 3:6-10, el cual dice:
“Y la piel de los lamanitas era obscura, conforme a la señal que fue puesta sobre sus padres, la cual fue una maldición sobre ellos por motivo de su transgresión y su rebelión en contra de sus hermanos Nefi, Jacob, José y Sam, que fueron hombres justos y santos.
“Y sus hermanos intentaron destruirlos; por lo tanto, fueron maldecidos; y el Señor Dios puso una señal sobre ellos, sí, sobre Lamán y Lemuel, y también sobre los hijos de Ismael y en las mujeres ismaelitas.
“Y se hizo esto para distinguir a su posteridad de la posteridad de sus hermanos, para que por ese medio el Señor Dios preservara a su pueblo, a fin de que no se mezclaran ni creyeran en tradiciones incorrectas que causarían su destrucción.
“Y aconteció que quien mezclaba su simiente con la de los lamanitas traía la misma maldición sobre sus descendientes.
“Por tanto, todo el que se dejaba desviar por los lamanitas recibía ese nombre, y le era puesta una señal.”
Así que, la señal se convirtió en una maldición pero esa no era la maldición. Llegó a ser una maldición porque las personas participaron de la maldad de los lamanitas. Joseph Fielding McConkie y Robert L. Millet se pronunciaron sobre este punto cuando escribieron: “Debido a su iniquidad, los lamanitas fueron maldecidos con una ‘piel de oscuridad.’ Nuestro texto nos dice que ellos fueron maldecidos a fin de que no fueran atractivos para los nefitas. El Antiguo Testamento contiene amplia evidencia que cuando los hijos de Israel se casaban fuera del convenios, eran disuadidos de la veneración de la verdad y del Dios viviente, y rápidamente aceptaban la idolatría de los cananeos” (Doctrinal Commentary on the Book of Mormon, 1:123-24).
La evidencia de que esta señal llegó a ser una maldición viene de la historia en el mismo capítulo de Alma, cuando los amlicitas se señalaron a sí mismos y se unieron a los lamanitas.
“Ahora volveremos otra vez a los amlicitas, porque también sobre ellos fue puesta una señal; sí, ellos mismos se pusieron la señal; sí, una marca roja sobre la frente.
“De este modo queda cumplida la palabra de Dios, porque éstas son las palabras que él dijo a Nefi: He aquí, he maldecido a los lamanitas, y pondré sobre ellos una señal para que ellos y su posteridad queden separados de ti y de tu posteridad, desde hoy en adelante y para siempre, salvo que se arrepientan de su iniquidad y se vuelvan a mí, para que yo tenga misericordia de ellos.
“Y además: Pondré una señal sobre aquel que mezcle su simiente con la de tus hermanos, para que sean maldecidos también.
“Y además: Pondré una señal sobre el que pelee contra ti y tu posteridad.
“Y digo también que quien se separe de ti, no se llamará más tu posteridad; y te bendeciré a ti, y al que fuere llamado tu descendencia, desde hoy en adelante y para siempre; y éstas fueron las promesas del Señor a Nefi y a su posteridad.
“Ahora bien, los amlicitas no sabían que estaban cumpliendo las palabras de Dios cuando empezaron a marcarse la frente; sin embargo, se habían rebelado abiertamente contra Dios; por tanto, fue menester que la maldición cayera sobre ellos.
“Ahora bien, quisiera que entendieseis que ellos trajeron sobre sí mismos la maldición; y de igual manera todo hombre que es maldecido trae sobre sí su propia condenación” (Alma 3:13-19).
Los amlicitas se marcaron con rojo, y la maldición cayó sobre ellos, pero la piel oscura no cayó sobre ellos. Ellos mismos se distinguían de los nefitas por sus marcas y trajeron sobre sí la maldición de ser separados de la presencia de Dios.
Otro excelente ejemplo de la diferencia entre la señal y la maldición, es la historia de los anti-nefi-lehitas que se encuentra en Alma 23:17-18:
“Y sucedió que se pusieron el nombre de anti-nefi-lehitas; y fueron llamados por ese nombre, y dejaron de ser llamados lamanitas.
“Y empezaron a ser una gente muy industriosa; sí, y se volvieron amistosos con los nefitas; por lo tanto, establecieron relaciones con ellos, y la maldición de Dios no los siguió más.”
La maldición no los siguió más, pero sí la piel oscura por ser lamanitas de nacimiento. La piel oscura era la seña para distinguir a los dos grupos de personas. Cuando esa característica ya no fue necesaria, entonces ya no había necesidad de colores diferentes de piel. Las personas entonces se distinguían por buenas y malas, no claras y oscuras. Sólo a un grupo de personas les fue cambiado el color de su piel. Todas las personas rectas entre los nefitas y lamanitas que se habían unido contra la banda secreta de los ladrones de Gadiantón. La maldición y la señal fueron quitadas a los lamanitas en esta ocasión.
“Y les fue quitada su maldición, y su piel se tornó blanca como la de los nefitas;
“y sus jóvenes varones y sus hijas llegaron a ser sumamente bellos, y fueron contados entre los nefitas, y fueron llamados nefitas. Y así concluyó el año trece” (3 Nefi 2:15-16).
La palabra clave en el versículo 15 es “y”, la cual crea una diferencia distintiva entre la maldición y la señal.

jueves, 29 de octubre de 2009

Lo que los que los Antimormones no te dicen ... La Teoría Spalding

Por Jack R. Christianson

La acusación: José Smith utilizó la novela inédita “Manuscript Found,” por Solomon Spalding, como fuente para escribir el Libro de Mormón.

La respuesta: La teoría de Spalding no se considera una explicación convincente para el origen del Libro de Mormón por la mayoría de los críticos del Libro de Mormón de hoy en día, pero fue un tema común anti-mormón por aproximadamente cincuenta años. Fue el invento del disidente y excomulgado Santo de los Últimos Días, Philastis Hurlbut, y fue publicado por primera vez en 1834 en Mormonism Unvailed, por E. D. Howe. Este libro presentó la teoría que José Smith plagió el Libro de Mormón al robarle las ideas del argumento de Solomon Spalding. Spalding (1761-1816) fue un veterano de la Guerra Revolucionaria, un anterior ministro calvinista, un graduado del Dartmouth College y el aspirante a autor del “Manuscript Story”, un relato prehistórico épico americano que explica sobre la civilización perdida de los constructores de montículos. Este relato incompleto tiene sólo parecido remoto al texto del Libro de Mormón y muchos críticos literarios no han declarado que haya sido la base de la escritura SUD (véase “Spalding Theory”, Book of Mormon Reference Companion, páginas 734-735). El doctor Kent P. Jackson ha escrito concerniente a las declaraciones infundadas sobre el Solomon Manuscript: “Su popularidad ha decaído, sin embargo, cuando el manuscrito resurgió en 1884 en Honolulu, los lectores pudieron observar que la novela de Spalding no tenía nada en común con el Libro de Mormón. Casi no tiene contenido religioso, el lenguaje es absolutamente diferente que el del Libro de Mormón, el argumento no tiene semejanza, y no se puede establecer una relación histórica entre José Smith y el manuscrito” (Largey, Book of Mormon Reference Companion, página 735). Este razonamiento infundado y usado en exceso contra el Libro de Mormón tiene poco argumento. Al revisar este manuscrito y ver lo absolutamente ridículo que es este argumento, hay que buscarlo en línea. Entonces hay que leer el Libro de Mormón de cubierta a cubierta, y se verá que no hay nada que conecte los dos manuscritos y que José Smith no usó nada escrito por Solomon Spaulding. Spaulding murió cuando José Smith tenía once años. No hay evidencia que los dos se conocieran o que José en su vida se hubiera dado cuenta de la existencia del manuscrito de Spaulding. Cuando se considera esta teoría y otras del mismo estilo que reclaman que José Smith escribió el Libro de Mormón por él mismo, o copió el trabajo escrito por otros, debería recordarse que él afirmó haber traducido el libro de las planchas de oro por el don y poder de Dios. También debería recordarse que él tuvo muy poca educación formal. De hecho, cuando se le preguntó a la esposa de José, Emma, muchos años después de la muerte de José, si él podría haber escrito el relato en privado, y luego dictarlo, pretendiendo que él estaba traduciendo de las planchas de oro, ella contestó, “José Smith no podía escribir ni dictar una carta coherente y bien redactada; menos dictar un libro como el Libro de Mormón…es maravilloso para mí…tanto como para cualquiera…estoy convencida que ningún hombre podría haber dictado los escritos de los manuscritos, a menos que fuera inspirado; porque, cuando yo estaba sirviendo como su escriba, él podía dictarme hora tras hora; y cuando regresaba de comer, o después de las interrupciones, él podía empezar de donde se había quedado, sin siquiera ver el manuscrito o que se le leyera alguna parte.” Emma continuó, “Hubiera sido improbable que un erudito pudiera hacer esto, y, para alguien tan ignorante y nada culto como él era, simplemente era imposible” (Newell and Avery, Mormon Enigma, página 26). Por consiguiente, habría sido excepcionalmente difícil, si no imposible, para alguien tan joven y sin educación, escribir un libro tan complicado, integrando cientos de referencias bíblicas, numerosos argumentos, exhortaciones doctrinales, varios estilos de escribir, referencias culturales del oriente próximo, etcétera y hacerlo en menos de noventa días, que fue el tiempo total de escribir. Ludlow, en su libro A Companion to Your Study of the Book of Mormon, citó a Francis Kirkham acerca del tiempo que se llevó para finalizar la traducción del libro. Escribió, “Parece que la copia completa podría haber sido preparada antes que la impresión principiara, por la razón que la copia original debería guardarse en un lugar separado para evitar su pérdida o destrucción. En cualquier caso, para preparar el manuscrito sería suficiente tiempo de un mes a seis o siete semanas, arreglarlo, y realmente principiar la impresión, la cual inició en agosto de 1829, según la evidencia que se presenta a continuación. La conclusión es esta: La traducción y la escritura del Libro de Mormón comenzó el 7 de abril de 1829, en la página dieciséis o un poco antes y se completaron alrededor del 1 de julio de 1829….La evidencia parece completa, que la impresión del Libro de Mormón empezó en agosto de 1829, y se completó no más allá del 26 de marzo de 1830, en la imprenta de E. B. Grandin en Palmyra, New York. Por las fuentes citadas antes, es claro que el Libro de Mormón fue dictado por José Smith en un período relativamente corto de setenta y cinco días hábiles. Hubo muchos testigos en ambos lugares, en su casa en Harmony, Pennsylvania y en Fayette, New York. Muchas personas supieron todos los hechos. Nadie ha intentado negarlos. Sobre los hechos físicos relacionados con los escribas, el tiempo y lugar de la escritura de la traducción y la publicación del Libro de Mormón, dieron fe del origen divino del libro creyentes y no creyentes. No había motivo para el engaño o distorsión de estos hechos por las personas que con gusto dieron su tiempo en este esfuerzo. Ninguna riqueza, honor, poder o influencia iba a llegar a cualquiera de ellos por este logro, únicamente el privilegio de servir. La recompensa fue gozo en esta vida y en la eternidad, por ayudar a llevar “a salvo aun cuando fuere una sola alma” al camino del amor divino y progreso eterno” (Ludlow, A Companion to Your Study of the Book of Mormon, página 32). Algunas personas han tenido el privilegio de escribir numerosos libros en su vida, han obtenido títulos avanzados. Aún así, no podrían escribir un libro de más de quinientas páginas de tal complejidad y ese espíritu en setenta y cinco días hábiles. Ni cerca. No se conoce ningún ser humano quien podría cumplir esa tarea sin la ayuda divina. La única forma en que José Smith podría haberlo hecho, fue teniendo el don y poder de Dios, tal como él dijo. Por lo tanto, sería útil y sabio para cualquier investigador de la verdad leer el libro cuidadosamente y con oración, luego hacerse una pregunta sencilla; ¿podría cualquier hombre, sin guía divina, haber escrito este libro?

martes, 27 de octubre de 2009

Lo que los Antimormones no te dicen ... ¿Podemos Confiar En Nuestros Sentimientos?




Por J. Cooper Johnson (Traducción Libre)

Muchos críticos de la fe SUD atacan el fundamento de la fe y del testimonio de la verdad al decir cosas como las siguientes:

  • "La verdad nunca se mide por los sentimientos subjetivos, sino sólo por la Palabra de Dios, la Biblia."

  • "Tu no puedes confiar en tus sentimientos. Podría ser algo que tu comiste." (Lo he visto. Enserio.)

  • "Dios trabaja a travéz de la evidencia para demostrar su Palabra y verdad."

  • "Nuestra fe debe estar fundada sobre la evidencia objetiva, no en nuestros sentimientos."
Por eso cuando atacan, siempre tengo unas cuantas preguntas.

¿Cómo da testimonio el Espíritu Santo de la verdad?
¿Cómo sabe que es la palabra de Dios? La Biblia asimismo no lo define. En otras palabras. En ninguna parte de la Biblia dice qué libros deben ser incluidos como la palabra de Dios. y ¿Cúal es la palabra de Dios que usa? ¿Cúal Biblia?
¿Cómo sabe que interpretación de la Biblia usar?
¿Cómo sabe que la Biblia es verdad?
¿Cómo sabe que Jesús es el Hijo de Dios, el Cristo, el Salvador del mundo? ¿Cómo lo sabe? ¿En que basa su testimonio? ¿En palabras escritas? Y eso nos lleva a la pregunta anterior: ¿Cómo sabe que la Bibia es la Palabra de Dios? ¿Sólo por que así lo dice?
¿Ve como esto pueder ser como un círculo? uno puede decir, "Yo creo en Jesus por que así lo dice en la Biblia. Yo creo en la Biblia, por que esta testifica de Jesús. Yo creo en Jesús ...," etc.
Ahora, hay muchas personas que dicen, "Yo creo en la Biblia por que hay evidencia que respalda la Biblia." Bueno, hay millones de personas viviendo hoy dia quienes dicen no creer en la Biblia por que carece de evidencia.
El punto es este: No sólo debemos seguir nuestros propios sentimientos en todo, aunque eso es exactamente lo que toda la gente hace. Hacen lo que sienten que es correcto, ese es el resultado final. Algunos creen que la Biblia es verdad por que sienten que la evidencia es convincente. Algunos, sin embargo, creen que la Biblia es ficción por que sienten que la evidencia es convincente.
Se da por sentado, que nuestros sentimientos pueden estar equivocados; por supuesto que pueden estar equivocados. Pero la fe SUD no aboga únicamente al uso de nuestros propios sentimientos subjetivos. En realidad nosotros abogamos el uso completo del Santo Espíritu para guiarnos a la verdad. ¿Cómo obra el Santo Espíritu? ¿Cómo testifica El de la verdad y nos es testigo a nosotros? es a través de los sentimientos, Pero si ha sentido un testimonio del Santo Espíritu, entonces sabe que no es solo siguiendo sus propios sentimientos subjetivos. Es muy diferente. Y si nunca ha sentido el testimonio del Santo Espíritu, entonces es imposible explicarlo completamente.
Ahora, ¿Cúal es la alternativa a seguir el testimonio que nos guíe a la verdad? Podría decir la Biblia, pero solo observe todos los millones de Cristianos en el mundo y toda la desunión, los desacuerdos y los conflicos de creencias. Todos ellos usan la Biblia, entonces ¿Porqué algunos son tan diferentes de otros? Esto ciertamente no puede ser una norma alternativa viable, debido a que las miles de creencias en conflictos, todos tienen sus raíces en la Biblia.
La alternativa es el intelecto humano. ¿Hemos de suponer que el intelecto humano es perfecto, y que no podemos ser engañados por nuestro intelecto? usemos la norma común del Cristiano Protestante (la Biblia y nuestro intelecto) para ver si encontramos esta perspectiva bíblicamente valida. Veamos si debemos confiar en nuestra propia sabiduría e intelecto, o en el Santo Espíritu y el testimonio de este.
Imaginese entre la gente de Jerusalen hace 2000 años, siendo enseñados por Pedro y los otros apóstoles, cuando estaban enseñando acerca de Jesucristo y su evangelio. ¿Qué habría hecho usted? aquí esta lo que le sucedio a la gente de allí ...
"Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos?" (Hechos 2:37)
Quizás estas personas debieron haberse cuestionado estos "sentimientos subjetivos." ¿Quizas este sincero sentimiento fue una descepción? ¿debieron haber demandado una evidencia? debieron haber demandado pruebas? o, ¿talvez este fue el Espíritu Santo dandoles testimonio?. De acuerdo a la norma común establecida por nuestros críticos, estas personas de Jerusalen debieron haber demandado mucho más que estos "sentimientos subjetivos" en su pecho.
O ¿qué hay de los dos hombres sobre el camino a Emaús, en el día de la resurrección de Cristo? estoy seguro que ya saben la historia. Ellos estaban caminando hacia la aldea, tristes y lamentandose sobre paradero de su Salvador. El se había ido de la tumba; las mujeres habían visto a los ángeles, pero a él no le vieron. Entonces, Cristo, mismo, se acerco y empezo a hablar con ellos sobre el camino, pero "los ojos de ellos estaban velados" asi que no lo reconocieron. Cuando se hubieron sentado para comer, Cristo tomó el pan y lo bendijo, lo partió, y les dio. ¡Entonces les fueron abiertos los ojos y le reconocieron! Lucas registra,
"Y se decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras?" (Lucas 24:32)
¿Talvez debieron haber rechazado aquel sentimiento en su pecho como indigesión? parece que este sentimiento fue posiblemente ocasionado por algo que comieron (¿Pan hechado a perder?) y así la verdad que testificó no debería ser de confianza. ¿Talvez ellos debieron haber demandado más pruebas?
Hablando seriamente, ellos también sintieron un testimonio del Santo Espíritu, el cual les testificó de la veracidad de las cosas que Cristo les había enseñado. Aunque ellos no lo reconocieron en el momento, más tarde lo describieron como una "sensación" en sus "corazónes."
¿Talvez Pedro debió haber sido rechazado por su testimonio de Jesús siendo el "Cristo, el hijo del Dios viviente?" el no lo basó en la razón humana, sabiduría o intelecto, sino que Cristo fue quien le dijo que era bienaventurado por su testimonio sin pruebas o evidencia del hombre
"El les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos." (Mateo 16:15-17)
observe, que es el Santo Espíritu que verdaderamente nos enseña la verdad. Y sí, encontramos la verdad en la Biblia, pero ¿Cómo sabemos cual interpretación es verdadera? debemos confiar en el "Espíritu de verdad," el Espíritu Santo. Lea las palabras de Cristo sobre este sunto:
"Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho." (Juan 14:26)
Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí." (Juan 15:26)
El Santo Espíritu testifica de la verdad. Este es el modelo que debemos emplear; es el modelo que menciono Cristo usar y es el modelo que utilizaron los primeros Cristianos.
Pablo llego incluso a mencionar que nadie puede decir, con significado real, que Jesús es el Cristo, sin el testimonio del Santo Espíritu (1 Corintios 12:3). En otras palabras, si uno nunca ha sentido el testimonio del Santo Espíritu testificandole de Cristo, entonces el testimonio de aquella persona no es verdadero.
Los críticos con frecuencia dirán que debemos tener "fe en la evidencia." ¿Qué clase de fe es esa? No es la clase de fe que tuvo Pedro, el cual Jesús dijo que era bienaventurado a causa de su fe sin evidencia.
No es la clase de fe de la cual Cristo habló a Tomas, cuando, despúes de Su Resurrección, Cristo se mostró asimismo a sus Apóstoles y despúes que Tomás hubo sentido las marcas de los clavos en sus manos, etc. (despúes que tuvo la evidencia que era Cristo), entonces Cristo dijó,
"Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron." (Juan 20:29)
Cristo parece darle más valor a tener fe, sin la evidencia. ¿Eso no tiene sentido? no toma mucho creer algo que es demostrado. ¿Porqué necesitaría uno un testimonio del Santo Espíritu en tal instancia? no necesitaríamos tener fe. Otro problema es que todo el mundo tiene una norma diferente de evidencia. Los Ateos dicen que hay evidencia contundente para demostrar la falsedad de la Biblia. Y lo que puede ser suficiente evidencia para algunos puede no ser suficiente evidencia para otros.
La fe en la evidencia no es la clase de fe que la mayoría del cristianismo protestante moderno conoció, Billy Graham, Expresó como el fundamento de su fe en la Biblia. Contrario a la busqueda de la evidencia, a través del intelecto y sabiduría humana, Billy Graham dice que él fue y preguntó al Señor y la aceptó como la palabra de Dios por fe únicamente. Aquí sus palabras,
"Una noche de luna en las montañas de california salí solo con mi Biblia. Pusé mi Biblia abierta sobre el tronco de un árbol y oré, "Oh, Señor, no comprendo todo lo que hay en este libro, pero lo acepto por fe como la Palabra del Dios viviente." Desde ese momento nunca he dudado que la Biblia es la palabra de Dios." (Billy Graham, The Only Way, A Biblical Standard for Evangelists, 1984 Billy Graham Evangelistic Association, published by World Wide Publications, Minneapolis, Minnesota).
No debemos poner nuestra confianza en nuestros "propios sentimientos," por que en efecto pueden ser Subjetivos, en relación a nuestros deseos. No obstante, cuando le pida a Dios, con un corazón sincero, encontrar la verdad, el conocimiento, la sabiduría, el testimonio, la fe, etc, El le manifestará la verdad. Y es a través del Espíritu Santo.
Usted tiene que estar a tono y buscando verdaderamente la respuesta. No siempre viene tan rapido como uno quisiera, pero de cierto vendrá. Espero y oro para que todos reconozcamos el maravilloso, dulce, susurro del testimonio del Santo Espíritu que toque nuestros corazones, tal como lo hizo hace 2000 años.

Nota del Administrador:

Algo más que me gustaría agregar al tema es que en una ocasión vi un video sobre el tema en Youtube,  llamado Los Mormones Parte 6 en el cual el detractor del Libro de Mormón decía:

" ... Para mi eso es guiar mal e incluso es engañar, eso de insistir que el Libro de Mormón es cierto cuando los hechos indican lo contrario, sólo por que se siente en el corazón o se tiene una sensación en el pecho y ¿eso se convierte en la prueba definitiva de la realidad?, ¿dónde esta la humildad de la que habla el Libro de Mormón?. ¡Nose puede proclamar sólo debido a una impresión en la oración que tenemos la verdad absoluta!, ¡que arrogancia! ¡que absurdo! ¿dondé esta la humildad? ¿dónde está la honradez? ... "
Cuando escuche por primera vez esas palabras me impactaron tanto que creo que lo seguiran haciendo toda mi vida. ¿Cómo una persona puede negar la respuesta de Dios en la oración?  ¿Duda que Dios responda una oración sincera? ¿Que hay acerca de la fe? Basar el testimonio de la Biblia en cosas tangibles es peligroso, y ¿Que hay del testimonio de Dios sino lo ve? es entonces que recuerdo:
"... Porque si escuchaseis al Espíritu que enseña al hombre a orar, sabríais que os es menester orar; porque el espíritu malo no enseña al hombre a orar, sino le enseña que no debe orar." (2 Nefi 32: 8-9).
También recuerdo otra escritura y una advertencia para los que tiene falta de fe:
"He aquí, Moisés habló de él; sí, y he aquí, fue levantado un símbolo en el desierto, para que quien mirara a él, viviera; y muchos miraron y vivieron.
Pero fueron pocos los que comprendieron el significado de esas cosas, y esto a causa de la dureza de sus corazones. Mas hubo muchos que fueron tan obstinados que no quisieron mirar; por tanto, perecieron. Ahora bien, la razón por la que no quisieron mirar fue que no creyeron que los sanaría.
Oh hermanos míos, si fuerais sanados con tan sólo mirar para quedar sanos, ¿no miraríais inmediatamente?, o ¿preferiríais endurecer vuestros corazones en la incredulidad, y ser perezosos y no mirar, para así perecer?"
Si es así, ¡ay de vosotros! Pero si no, mirad ... " (Alma 33: 19-22).
"Oh hijo mío, no seamos perezosos por la facilidad que presenta la senda; porque así sucedió con nuestros padres; pues así les fue dispuesto, para que viviesen si miraban; así también es con nosotros. La vía está preparada, y si queremos mirar, podremos vivir para siempre" (Alma 37:46).

sábado, 24 de octubre de 2009

Lo que los Antimormones no te dicen ... ¿Dónde están las planchas de oro hoy en día?



Por Jack R. Christianson









Pregunta: Si el Libro de Mormón es verdadero, ¿dónde está el manuscrito original (las planchas de oro) de las cuales fue traducido el Libro de Mormón?

La respuesta: ¿Dónde está el manuscrito original de la Santa Biblia? En nuestro conocimiento, no hay ninguno. Aún así, millones de personas continúan creyendo en la Biblia como la palabra de Dios. De hecho, para muchos cristianos hoy en día, la Biblia es lo último, infalible y para siempre. Algunas fuentes, encontradas en la Red, tienen listas de “Los libros más vendidos” que establecen el número de Biblias vendidas a la fecha entre cinco y seis billones de copias.
Cuando se contesta esta pregunta sobre las planchas de oro, sería bueno hacerse otra pregunta. ¿Dónde está el Arca del Convenio que fue usada por el antiguo Israel? Según el libro de Apocalipsis en el Nuevo Testamento, no está escondida en alguna bodega del ejército, como lo describe Steven Spielberg y George Lucas en su película Los Cazadores del Arca Perdida. Se llevó de vuelta a la presencia de Dios. En Apocalipsis 11:19 se lee: “Y el templo de Dios fue abierto en el cielo, y el arca de su pacto se veía en el templo. Y hubo relámpagos, voces, truenos, un terremoto y grande granizo.”
¿Por qué, entonces, es difícil para la gente creerle a José Smith cuando dijo que el ángel Moroni, quien le había dado las planchas de oro, también se las llevó de regreso cuando el trabajo de traducción fue terminado? José Smith registró en su historia, “Cuando el mensajero, de conformidad con el acuerdo, llegó por ellos, se los entregué; y él los tiene a su cargo hasta el día de hoy, dos de mayo de mil ochocientos treinta y ocho” (José Smith – Historia 1:60).
¿Si se tuvieran las planchas de oro en un museo a la vista de los investigadores, haría esto una diferencia en su aceptación del Libro de Mormón como la palabra de Dios? Quizás lo haría para algunos. Sin embargo, para la mayoría, es probable que al ver las planchas no necesariamente aumentaría su creencia de la historia de la aparición del Libro de Mormón. Los museos modernos y las galerías están llenos de artefactos que dan evidencia física de acontecimientos históricos que muchos no creen, porque han sido enseñados de manera diferente. Por ejemplo, hay personas que no creen que ocurrió el Holocausto. Estas personas afirman que no es más que propaganda estadounidense. ¿Por qué? Porque a estas personas les enseñaron en su juventud que los norteamericanos estaban tratando de lavarle el cerebro al mundo, al hacerles creer que eso en realidad tuvo lugar. Pero, ¿cómo la gente no puede creer cuando ellos miran la evidencia y escuchan las historias de aquellos que lo vieron, lo vivieron y perdieron a sus familias en ello?
¿Es lo mismo con las planchas de oro y aquellos que las vieron, las sostuvieron y aún, murieron o perdieron a miembros de su familia a causa de ello? ¿Alguna vez se le habrá ocurrido al lector que todo lo que José y Hyrum Smith tenían que decir era que ellos realmente no vieron el ángel y realmente no habían planchas de oro? Esto habría salvado sus vidas de las manos de sus asesinos. Todo lo que José tenía que decir era que estaba bromeando. Que él no vio al Padre y al Hijo. Que, él no vio visiones y que el Libro de Mormón no era verdadero; todo fue un engaño. En su lugar, lo que él dijo fue, “Yo efectivamente había visto una luz, y en medio de la luz vi a dos Personajes, los cuales en realidad me hablaron; y aunque se me odiaba y perseguía por decir que había visto una visión, no obstante, era cierto; y mientras me perseguían, y me vilipendiaban, y decían falsamente toda clase de mal en contra de mí por afirmarlo, yo pensaba en mi corazón: ¿Por qué me persiguen por decir la verdad? En realidad he visto una visión, y ¿quién soy yo para oponerme a Dios?, o ¿por qué piensa el mundo hacerme negar lo que realmente he visto? Porque había visto una visión; yo lo sabía, y sabía que Dios lo sabía; y no podía negarlo, ni osaría hacerlo; por lo menos, sabía que haciéndolo, ofendería a Dios y caería bajo condenación” (José Smith – Historia 1:25).
Si las personas escogen no creerle a aquellos quienes fueron martirizados por sus testimonios (José y Hyrum Smith), eso es una cosa, pero ¿por qué es difícil creerle a otros, quienes no ganan nada al dar sus testimonios al mundo que las planchas eran reales? Por lo menos once hombres, aparte de José y Hyrum, vieron y tocaron las planchas, pero muchas personas se burlaron de su testimonio. En cualquier marco legal, ¿no sería suficiente el testimonio de once testigos para demostrar un caso? ¿Por qué no con el Libro de Mormón? El apóstol Pablo enseñó, “Por boca de dos o de tres testigos se decidirá todo asunto” (2 Corintios 13:1). Entonces, ¿por qué un creyente de la Biblia no aceptaría el testimonio de once individuos? Esto no tiene sentido.
En las primeras páginas del prefacio del Libro de Mormón, el testimonio de los Tres Testigos – Oliver Cowdery, David Whitmer, y Martin Harris – es dado con claridad. Después de su testimonio de las planchas de oro, sigue el testimonio de los Ocho Testigos - Christian Whitmer, Jacob Whitmer, Peter Whitmer, hijo, John Whitmer, Hiram Page, Joseph Smith, padre, Hyrum Smith y Samuel Smith. Sus testimonios se leen como sigue:

EL TESTIMONIO DE TRES TESTIGOS

“Conste a todas las naciones, tribus, lenguas y pueblos, a quienes llegare esta obra, que nosotros, por la gracia de Dios el Padre, y de nuestro Señor Jesucristo, hemos visto las planchas que contienen esta relación, la cual es una historia del pueblo de Nefi, y también de los lamanitas, sus hermanos, y también del pueblo de Jared, que vino de la torre de que se ha hablado. Y también sabemos que han sido traducidas por el don y el poder de Dios, porque así su voz nos lo declaró; por tanto, sabemos con certeza que la obra es verdadera. También testificamos haber visto los grabados sobre las planchas; y se nos han mostrado por el poder de Dios y no por el de ningún hombre. Y declaramos con palabras solemnes que un ángel de Dios bajó del cielo, y que trajo las planchas y las puso ante nuestros ojos, de manera que las vimos y las contemplamos, así como los grabados que contenían; y sabemos que es por la gracia de Dios el Padre, y de nuestro Señor Jesucristo, que vimos y testificamos que estas cosas son verdaderas. Y es maravilloso a nuestra vista. Sin embargo, la voz del Señor nos mandó que testificásemos de ello; por tanto, para ser obedientes a los mandatos de Dios, testificamos estas cosas. Y sabemos que si somos fieles en Cristo, nuestros vestidos quedarán limpios de la sangre de todos los hombres, y nos hallaremos sin mancha ante el tribunal de Cristo, y moraremos eternamente con Él en los cielos. Y sea la honra al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo, que son un Dios. Amén.”

EL TESTIMONIO DE OCHO TESTIGOS

“Conste a todas las naciones, tribus, lenguas y pueblos, a quienes llegare esta obra, que José Smith, hijo, el traductor de ella, nos ha mostrado las planchas de que se ha hablado, las que tienen la apariencia del oro; y hemos palpado con nuestras manos cuantas hojas el referido Smith ha traducido; y también vimos los grabados que contenían, todo lo cual tiene la apariencia de una obra antigua y de hechura exquisita. Y testificamos esto con palabras solemnes, y que el citado Smith nos ha mostrado las planchas de que hemos hablado, porque las hemos visto y sopesado, y con certeza sabemos que el susodicho Smith las tiene en su poder. Y damos nuestros nombres al mundo en testimonio de lo que hemos visto. Y no mentimos, pues Dios es nuestro testigo.”
Hasta el día de su muerte, cada uno de estos testigos sostuvo con firmeza lo que ellos habían testificado que era verdad con relación al Libro de Mormón. Un factor notable que agrega validez a su testimonio, es que muchos de ellos, incluyendo a los tres de los Tres Testigos, se volvieron sin afecto para José Smith y la Iglesia. Dos de los tres, Oliver Cowdery y Martin Harris, eventualmente retornaron a la Iglesia y murieron como miembros fieles. Pero, aún David Whitmer, quien no superó sus diferencias personales con José Smith, nunca negó el testimonio que dio dentro del Libro de Mormón.
Dos años antes de su muerte en 1875 y luego de nuevo en su lecho de muerte, Martin Harris dio este testimonio: “Yo digo que el ángel me enseñó las planchas conteniendo el Libro de Mormón….Yo firmemente creo y sé que José Smith fue un profeta de Dios” (Saint’s Herald, 22:630).
Un año y medio antes de su muerte, después de reintegrarse a la iglesia, Oliver Cowdery se dirigió a una gran audiencia para hablar sobre el Libro de Mormón. Dijo, “Yo contemplé con mis ojos, y toqué con mis manos, las planchas de oro de las cuales éste fue traducido. También contemplé los intérpretes. Este libro es verdadero” (Anderson, Investigating the Book of Mormon Witnesses, página 61). Una docena de parientes de Oliver dejaron memorias de sus últimos momentos, cuando él le aseguró a su esposa, hija, y a miembros cercanos de la familia, su amor por Cristo, de la veracidad del Libro de Mormón, y de la realidad de la restauración del sacerdocio (véase Book of Mormon Reference Companion, página 790).
David Whitmer vivió hasta 1888. Fue un hombre respetable de negocios en Richmond, Missouri. Allí él fue entrevistado frecuentemente por periodistas que buscaban información sobre su testimonio publicado en el Libro de Mormón. Él publicó numerosas declaraciones reiterando su testimonio del Libro de Mormón y explicando porqué él creyó que José Smith había perdido su don de inspiración. En el último año de su vida, él corrigió relatos de enciclopedia que afirmaban que los tres testigos renunciaron a su testimonio escrito. Él declaró, “Diré una vez más a toda la humanidad, que yo nunca he, en ningún momento, negado que ese testimonio o cualquier parte de eso” (Whitmer, An Address to All believers in Christ, página 8). En las últimas horas de su vida, él siguió el modelo establecido por Oliver y Martin; él compartió su testimonio que el Libro de Mormón fue dado por Dios.
Antes de analizar los testimonios de los Ocho Testigos, sería bueno mirar un versículo sencillo en el libro de Mateo, en el Nuevo Testamento. Jesús dijo una parábola de un versículo que tiene importancia para los Santos de los Últimos Días sobre los Tres Testigos. Mateo escribió, “Otra parábola les dijo: el reino de los cielos es semejante a la levadura que tomó una mujer, y escondió en tres medidas de harina, hasta que todo fue leudado.” Mateo 13:33. ¿Son las tres medidas de levadura escondidas que leudan el reino de los cielos, los Tres Testigos del Libro de Mormón?
El élder Bruce R. McConkie, haciendo comentarios de esta parábola, se refirió a una declaración hecha por el profeta José Smith: “Aunque la parábola de la levadura se aplica al crecimiento de la fe y el testimonio en los corazones de los hombres de cualquier edad, también tiene una aplicación específica en el establecimiento del reino de los últimos días. ‘Se debe entender,’ el profeta José Smith explicó, ‘que la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días ha tomado su crecimiento de un poco de levadura que fue puesta en tres testigos. ¡Contemplen, cuánto se parece esto a la parábola! Rápidamente hace crecer la masa, y pronto crecerá todo” (Doctrinal New Testament Commentary, página 299; Smith, Teachings, 1977, página 100).
José Smith, padre, Hyrum Smith y Samuel Smith, todos murieron fieles en la Iglesia y nunca negaron sus testimonios del Libro de Mormón. De hecho, ambos, Hyrum y Samuel, dejaron sus vidas por sus testimonios. Miembros de la familia Whitmer, incluyendo a Hiram Page, fueron a sus tumbas proclamando la veracidad de las planchas y la naturaleza divina del Libro de Mormón – aún cuando cuatro fueron excomulgados de la Iglesia (véase Book of Mormon Reference Companion, página 791).
¿Por qué cualquiera que haya estudiado las vidas y testimonios de estos once hombres no tomaría en serio la existencia de las planchas de oro y la validez del Libro de Mormón? Quizás, por lo menos en parte, la razón puede explicarse por una historia de las escrituras del Nuevo Testamento y un versículo del Libro de Mormón.
“Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete con esplendidez. Había también un mendigo llamado Lázaro, que estaba echado a la puerta de aquél, lleno de llagas, y ansiaba saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían y le lamían las llagas.”
“Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado. Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno.”
“Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque soy atormentado en esta llama.”
“Pero Abraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado.”
“Además de todo esto, una grande sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá.”
“Entonces le dijo: Te ruego, pues, padre, que le envíes a la casa de mi padre;”
“Porque tengo cinco hermanos; para que les testifique, a in de que no vengan ellos también a este lugar de tormento.”
“Y Abraham le dijo: A Moisés y a los profetas tienen; óiganlos.”
“El entonces dijo: No, padre Abraham; pero si alguno fuere a ellos de entre los muertos, se arrepentirán.”
“Mas Abraham le dijo: Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levantare de los muertos.”
El versículo treinta y uno muestra mucho sobe la tendencia humana. Si las personas no le creyeron a Moisés y a los otros profetas (u once testigos), ¿por qué le habrían de creer a José Smith, aún si les hubiera mostrado las planchas de oro o las hubiera puesto en exhibición en un museo? Seguramente no lo harían. Jesús enseñó en esta parábola que aún si alguien viniera de entre los muertos, sería difícil para muchos creer. (Más adelante se discutirá lo qué han dicho algunos de los profetas bíblicos sobre el Libro de Mormón y su aparición en los últimos días.)
En el Libro de Mormón se aprende un principio similar al que se enseña en Lucas 16 sobre Lázaro y el hombre rico. “Porque en aquel día hará el Padre, por mi causa, una obra que será una obra grande y maravillosa entre ellos; y habrá entre ellos quienes no lo creerán, aun cuando un hombre se lo declare.” (3 Nefi 21:9).

lunes, 19 de octubre de 2009

Lo que los Antimormones no te dicen ... El uso de una piedra de cristal en el fondo de un sombrero

Por Jack R. Christianson

La acusación: José Smith usó una misteriosa piedra de cristal en el fondo de un sombrero, no sólo para traducir el Libro de Mormón sino que también para encontrar un tesoro escondido.






La respuesta: La evidencia muestra que José Smith tenía en su posesión una piedra de cristal que él encontro mientras cavaba un pozo en compañia de su hermano Hyrum para un señor Clark Chase, cerca de Palmyra, New York. Oliver Cowdery dijo sobre su rol en a traducción del Libro de Mormón: "Escribí con mi propia pluma el Libro de Mormón completo (salvo unas pocas páginas), así como salió de los labios del profeta José Smith, mientras él traducía por el don y el poder de Dios, por medio del Urim y Tumim, o, como son llamados en ese libro, 'intérpretes sagrados" (Roberts, Comprehensive History of the Churc, 1:128-129).

"Ni José Smith ni su escriba principal, Oliver Cowdery, mencionaron una 'piedra de cristal' en el trabajo de la traducción, pero repetidamente indicaron el uso del Urim y Tumim" (Book of Mormon Reference Companion, página 712). José Smith declaró que tradujo el Libro de Mormón "por medio del Urim y Tumim ... por el don y poder de Dios" (History of the Church, 4:537).

El Urim y Tumim fue descrito por José como un "instrumento curioso ... que consistía en un juego de piedras transparentes en un aro, aseguradas a un pectoral" (History of the Curch, 4:537; véase también José Smith - Historia 1:59). La madre de José, Lucy Mack Smith, describió el instrumento así, "consistía en un juego de dos diamantes de tres esquinas suaves colocados en lentes, y los lentes colocados en aros de plata, que estaban conectados uno al otro de la misma manera que los espejuelos tradicionales" (Smith, Biographical Sketches, página 101).

En 1887 David Whitmer dijo que José Smith utilizó una piedra de cristal, así como también el Urim y Tumim mientras traducía el Libro de Mormón. Los objetores del Libro de Mormón consideran la declaración de Whitmer sobre el sombrero y la usan para que José parezca místico e involucrado en alguna prática oculta en su época. Pero, cuando se ve el contexto, la declaración de Whitmer no es mística. En su libro Address to all Believers in Christ, declaró:

"A veces cuando José intentaba traducir, miraba dentro del sombrero donde estaba puesta la piedra (para no admitir la luz), él se daba cuenta que estaba ciego espiritualmente y no podía traducir. Nos dijo que su mente pensaba demasiado en las cosas terrenales, y varias razones le impedían continuar con la traducción. Cuando estaba en esa condición, salía y oraba, cuando se humillaba bastante ante Dios, entonces podía continuar con la traducción. Ahora vemos cuán estricto es el Señor, y cómo requiere que el corazón de un hombre primero esté en lo correcto, antes que pueda recibir revelación de El" (Roberts, Comprehensive History of the Church, 1:130-31).

Por su declaración sobre el sombrero y la piedra de cristal, es claro que Whitmer se refería al delicado proceso de revelación y no se enfoca en magia o en lo oculto. Pero los detractores del Libro de Mormón no se cansan de discutir sobre la piedra de cristal y el sombrero misterioso.

Joseph Fielding McConkie y Craig J. Ostler, en su libro Revelations of the Restoration, dan seis razones porqué el relato de Whitmer sobre la piedra de cristal usada en un sombrero para traducir el Libro de Mormón, no se puede tomar en serio como evidencia concluyente del proceso de traducción. Extensamente se cita el trabajo de McConkie y Ostler, precisamente porque es lo que se ha encontrado en esta investigación. Es lo siguiente, que José Smith usó el Urim y Tumim para traducir el Libro de Mormón en lugar de la piedra de cristal que tenía en su posesión.

McConkie y Ostler escriben que el relato presentado por David Whitmer, sobre el proceso de traducción, claramente contradice los principios establecidos por el Señor en la Sección Nueve de Doctrina y Convenios. También está en desacuerdo con los testimonios de ambos, José Smith y Oliver Cowdery. McConkie y Ostler concluyen que no es una fuente confiable en este asunto. Ellos respetan y agradecen totalmente por que David Whitmer agregósu nombre como parte del testimonio de ser uno de los Tres Testigos de la veracidad del Libro de Mormón y su origen divino. Sin embargo, esto no lo hace a él un testigo competente del proceso de traducción. Igual que la explicación de David Whitmer, se debería recordar que no hay ningún registro que conste que él haya visto el Urim y Tumim alguna vez, o que haya traducido algo. Su testimonio sobre cómo fue traducido el Libro deMormón simplemente es un rumor.

Cook escribió que por un período que abarca veinte años (1869-88), algunos setenta testimonios registrados sobre la aparición del Libro de Mormón sostiene a David Whitmer como su origen. Estos relatos estaban llenos de inconsistencias. Ellos registraron repetidas veces que Whitmer había dicho, que después de la pérdida de las 116 páginas, el Señor le quitó al profeta ambas cosas, las planchas y el Urim y Tumim y que nunca las regresó. En su lugar, Whitmer afirmó, que el profeta usó para el proceso de traducción, una piedra de cristal de forma ovalada, color chocolate, un poco más grande que un huevo. Entonce, cada cosa que tenemos en el Libro de Mormón, de acuerdo a Whitmer, fue traducido al poner la piedra color chocolate en el sombrero, en el cual José habría metido su cabeza hasta cerrar el paso de la luz. Mientras hacía esto, él podía ver "un pedazo alargado de pergamino, en el cual los jeroglíficos aparecían, " y debajo de la escritura antigua, la traducción sería dada en ingles. José entonces leería esto a Oliver Cowdery, quien a su vez lo escribíria. Si él lo hacía correctamente, los caracteres y la interpretación desaparecerían y serían reemplazados por otros caracteres con su interpretación (Cook, David Whitmer Interviews, páginas 115, 157-158).

McConkie y Ostler escribieron que tal explicación es simplemente ficción creada, con el propósito de degradar a José Smith y para debilitar la validez de las revelaciones que recibió después de traducir el Libro de Mormón. Las seis razones que dieron sobre esta afirmación se lista a continuación.

"Primero, por más de cincuenta años, David Whitmer directamente rechazó a José Smith, declarándole que era un profeta caído. Sin embaro, él nunca nego su testimonio del Libro de Mormón, él rechazo virtualmente todo lo demás asociado con el ministerio de José Smith y la restauración del Evangelio. Su rechazo incluyó ambos sacerdocios, Aarónico y de Melquisedec, los cuales fueron restaurados durante el tiempo que el Libro de Mormón estaba siendo traducido y, por supuesto, las revelaciones que eventualmente constituirían el libro de Doctrina y Convenios.

"Segundo, de acuerdo al relato de David Whitmer de cómo fue traducido el Libro de Mormón, José Smith fue un instrumento de transmisión, mientras que la traducción dependía únicamente del Señor. Esto es simplemente una reflexión del concepto del dictado divino, el cual sostiene que cada palabra de escritura viene de Dios mismo. Si el relato de David Whitmer fuera aceptado, la revelación también incluye ortografía y puntuación. Este concepto está en contra con la explicación que se encuentra en Doctrina y Convenios 8 y 9, la cual detalla cómo viene la revelación. Al respecto, Richard Anderson comentó que Whitmer, 'despues de décadas de reflexión fuera de la Iglesia, concluyó que ninguna modificaciónen cualquier revelación sería posible realizarse. Esta postura tan rígida de de estas revelaciones, concuerda con su postura tan rígida del origen del libro de mormón' (By the Gift and Power of God," página 84). En contraste, Brigham Young observo, 'Si el Señor enviara un ángel a reescribir la Biblia, en muchas partes ésta sería muy diferente de cómo es ahora. Me atrevería a decir que si el Libro de Mormón ahora fuera reescrito, en muchos casos diferiría de la presente traducción' (Journak of Discourses, 9:311).
"David Whitmer muchas veces dijo que si una palabra estaba mal escrita, e traductor no podía continuar hasta que la palabra había sido corregida. Esto dificilmente permite los 3,913 cambios que han sido hechos, entre la primera edición del Libro de Mormón y la presente edición en uso.
"Tercero, si el proceso de traducción fue simplemente un asunto de leer de una piedra de cristal en un sombrero, seguramente Oliver Cowdery pudo hacerlo tan bien, si no mejor, que José Smith. Después de todo, Oliver era un maestro de escuela. ¿Entonces cómo nos explicamos de la incapacidad de traducir de Oliver? Además, referente al uso de un sombrero en la traducción, William Smith, el hermano de José, explicó que el profeta usaba el Urim y Tumim asegurados al pectoral por una varilla que sostenía el juego de piedras de cristal en los aros de un arco ante sus ojos. 'El instrumento causó una presión en los ojos de José, y él a veces recurría a cubrir sus ojos con un sombrero para evitar un poco de luz' (Smith, "Rod of Iron" páginas 1, 3 [February 1924]: 7.
"Cuarto, José Smith repetidamente testificó que volvió a tener las planchas y el Urim y Tumim. Además testificó que él tradujo de las planchas por medio del uso del Urim y Tumim."
"Quinto, David Whitmer dio relatos inconsistentes del instrumento usado para traducir. Thomas Wood Smith, en una respuesta publicada sobre una entrevista que tuvo con David Whitmer, quien e dijo que José Smith usó el Urim y Tumim en la traducción del Libro de Mormón, escribió, 'Cuando leí por primera vez el artículo del señor Traughber en el Herald del 15 de noviembre, pensé que no me percataría de su ataque, porque creí que la Iglesia consideraba mis declaraciones justas y verdaderas desde el punto de vista de otras personas, cuando tuviera ocasión de usarlas, daré esta respuesta únicamente: Que amenos que mi entrevista con David Whiter en enero de 1876 fuera un sueño, o que mi entendimiento del inglés falló completamente, creí desde aquel entonces hasta hoy, que él dijo que José tuvo y usó el Urim y Tumim en la traducción de las inscripciones en referencia. Recuerdo estar más satisfecho con esa declaración, que con lo que oí del uso de la "piedra de cristal". A menos que yo haya soñado la entrevista, o mi memoria falló en recordar la ocasión, él describió la forma y tamaño del mencionado Urim y Tumim. La propuesta más cercana a retractarme del testimonio que di ... públicamente en muchos lugares en un estrado desde enero de 1876, hasta ahora, es, a menos que haya entendido completamente mal al 'padre Whitmer' en este punto, él dijo que la traducción fue hecha por medio de la ayuda del Urim y Tumim. Si él dice que no pretendió transmitir esa impresión en mi mente, entonces digo que me lamento que lo malentendí, y sin querer lo tergiversé. Pero lo que le entendí, frecuentemente todavía lo afirmo" (como se cita en Cook, "David Whitmer Interviews," página 56)
"Finalmente, el testimonio de David Whitmer sencillamente no concuerda con el patrón divino. Si José Smith tradujo todo lo que hay ahora en el Libro de Mormón sin usar las planchas de oro, nos tendremos que preguntar porqué las planchas eran necesarias en primer lugar. No hay que olvidar que la posesión de las planchas colocó a la familia Smith en peligro considerable, causándoles muchas dificultades. Si las planchas no fueron parte del proceso de traducción, no hubiera sido el caso. También tenemos que preguntarnos porqué el Señor mandó hacer un duplicado de las planchas de Lehi a los escritores del Libro de Mormón. Esta precaución - que se compensó con la pérdida de las 116 páginas - tampoco habría tenido sentido. Además, nos preguntaríamos porqué fue necesario que Moroni instruyera a José cada año, por cuatro años, antes que se le confiaran las planchas. Nos preguntaríamos porqué fue tan importante para Moroni mostrar las planchas a los Tres Testigos, incluyendo a David Whitmer. Y ¿por qué el Señor dejó que el profeta mostrara las planchas a los Ocho Testigos? ¿Por qué todo este alboroto si el profeta realmente no tenía las planchas y si no fueron usadas en el proceso de traducción? Lo que nos está pidiendo David Whitmer que creamos, es que el Señór hizo que Moroni sellara las planchas y los recursos con los cuales serían traducidas, cientos de años antes que llegaran a la posesión de José Smith y entonces, decidió que el profeta usara una piedra de cristal encontrada mientras cavaba un pozo, así que ninguna de estas cosas serían necesarias después de todo. Nos preguntaríamos, ¿realmente es esta una explicación creíble sobre la manera que funciona el cielo?" (Revelations of the restoration, páginas 95-98).
El élder Joseph Fielding Smith, quien más tarde llegaría a ser presidente de la Iglesia, tuvo profundos sentimientos en contraste a lo que Robert y Whitmer dijeron concerniente al proceso de traducción.
El presidente Smith se apegó al relato dado por José Smith y Oliver Cowdery. Escribió:
"Aun cuando algunos escritores han dicho que el profeta José Smith usó una piedra del vidente parte del tiempo en su traducción de los anales, y la información indica el hecho de que efectivamente tuvo en su poder tal piedra, no hay ninguna declaración auténtica en la historia de la Iglesia que manifieste que se usó tal piedra en la traducción. Estos informes son simplemente rumores, y yo personalmente no creo que se usara esta piedra para tal propósito. La razón que doy para esta conclusión se halla en la declaración del Señor al hermano de Jared, la cual se lee en Éter 3:22-24."
"Siento que es importante incuir aquí estos versículos del Libro de Mormón, a fin de mantener estas eclaraciones del élder Smith en el contexto adecuado."
"Y he aquí, cuando vengas a mí, las escribirás y las sellarás a fin de que nadie pueda interpretarlas; porque las escribirás en un lenguaje que no se podrá leer."
"Y he aquí, te daré estas dos piedras, y también las sellaras junto con las cosas que escribas."
"Porque he aquí, he confundido el idioma que escribirás; por tanto, haré que en mi propio y debido tiempo estas piedras clarifiquen a los ojos de los hombres las cosas que tú escribirás."
El presidente Smith continuó, "Estas piedras, el Urim y Tumim, que se dieron al hermano de Jared se preservaron para este propósito mismo de traducir los anales, tanto de los jareditas como de los nefitas. Además, Moroni recalcó al profeta el hecho de que se daban estas piedras precisamente para tal propósito (véase José Smith - Historia 1:34-45). Dificilmente parece razonable suponer que el profeta poseyó una piedra del vidente, que bien pudo haber usado para otros propósitos" (Smith, Doctrina de Salvación, 3:212-13).
La historia entonces, de la piedra en el sombrerio es muy parecida sólo a esto - a una historia. No hay evidencia concluyente que José Smith usó ese proceso en la traducción del Libro de Mormón. Se tiene, sin embargo, evidencia que José Smith poseyó una piedra de cristal y que le dio la piedra a Oliver Cowdery. David Whitmer declaró que después de la muerte de Oliver Cowdery en 1848, Phineas Young, hermano de Brigham Young, recibió la piedra de cristal de parte de la viuda de Oliver, mientras la visitaba en Missouri. Él a su vez, a su regreso a la Ciudad del Lago Salado, dio una piedra a Brigham Young. La piedra permanece en poder de la Iglesia desde ese tiempo (véase Book of Mormon Reference Companion, página 712).
Respecto a la acusación que José Smith usó la piedra de cristal para localizar un tesoro escondido, es casi risible. José fue instruido desde el principio que "Satanas procuraría tentarme (a causa de la situación indigente de la familia de mi padre) a que obtuviera las planchas con el fin de hacerme rico. Esto él me lo prohibió, y dijo que, al obtener las planchas, no debía tener presente más objeto que el de glorificar a Dios; y que ningún otro motivo había de influir en mí sino el de edificar su reino; de lo contrario, no podría obtenerlas." (José Smith - Historia 1:46). El objetivo completo de José era glorificar a Dios y edificar su reino.
Si obtener riquezas fue el objetivo de José al poseer la piedra de cristal, entonces él fracaso terriblemente. Pasó apuros financieros la mayor parte de su vida. El Señor le dijo en julio de 1830 que "para los trabajos temporales no tendrás fuerza, porque éste no es tu llamamiento" (Doctrina y Convenios 24:9). Otra pregunta que debe hacerse es, si José usó la piedra de cristal para encontrar tesoros escondidos de plata y oro, ¿por qué el no vivió como los otros ministros de sus días? ¿por qué él no tuvó una casa propia hasta la época de Nauvoo? (La cabaña de la granja en Nauvoo fue la primera casa de José y Emma. Ellos se trasladaron a la cabaña en mayo de 1839). ¿Por qué él o su familia no prosperaron por la venta del Libro de Mormón? No hay evidencia que José ganó algún dinero de la venta del Libro de Mormón. Pero de acuerdo a varias fuentes en a Red, listan los "libros más vendidos de todos los tiempos," el Libro de Mormón ocupa el octavo lugar en el mundo con más de 120,000,000 copias vendidas a la fecha. De nuevo, José nunca recibió ninguna ganancia financiera ni lo ha recibido la Iglesia, de las ventas del Libro de Mormón.
Si su interés era el dinero, ¿por qué José tuvo que prestar cincuenta dólares a Martín Harris en 1829 para viajar a Pennsylvania (véase José Smith - Historia 1:61)? ¿Por qué Martin Harris hipotecó su granja por tres mil dólares a fin de asegurar la publicación de los primeros cinco mil ejemplares encuadernados en cuero del Libro de Mormón en 1829 (véase Book of Mormon Reference Companion, página 134)? La acusación que José Smith usó la piedra de cristal para obtener riquezas es absurda. No hay absolutamente ninguna evidencia para confirmar esta acusación.

jueves, 15 de octubre de 2009

Lo que los Antimormones no te dicen ... ¿Fue José Smith mayor que Jesucristo?


Editado Por el Administrador


Crítica: " ... Porque aún cuando un hombre reciba muchas revelaciones, y tenga poder para hacer muchas obras poderosas, y sin embargo se jacta de su propia fuerza, y desprecia los consejos de Dios, y sigue los dictados de su propia voluntad y de sus deseos carnales, tendrá que caer e incurrir en la venganza de un Dios justo." (Doctrina y Convenios 3:4).

José Smith, ¿"se jactó de su propia fuerza"?

"Tengo más de qué jactarme que cualquier otro hombre tuvo ... una gran mayoría de todos han permanecido fiel a mí. Ni Pablo, ni Juan, ni Pedro, ni Jesús jamás lo lograron. Me jacto de que ningún hombre hizo nunca la obra que yo hice ... " (José Smith, 26 de mayo, 1844, History of the Church) (Historia de la Iglesia), vol 6, pp. 408-409 (Traducido del inglés).

"Como nubes y vientos sin lluvia, así es el hombre que se jacta de falsa liberalidad" (Proverbios 25:14).

Fuene: Página Antimormona (de las más conocidas).

Mi turno:
Se me hace increíble que estas personas que no Consideran como doctrina las escrituras de la Iglesia como lo es Doctrina y Convenios usen esta escritura como referencia para decir que José Smith incurrió en la venganza de Dios por "jactarse" (que irónico): D. y C. 3:4. Ellos deberían aprender en el primer versículo que:
"Las obras, los designios y los propósitos de Dios no se pueden frustrar ni tampoco pueden reducirse a la nada". (D. y C. 3:2)
Lo que realmente quería expresar el profeta José Smith es similar a lo que dijo el Apóstol Pablo:
"Otra vez digo: que nadie me tome por loco. Pero si no, recibidme aunque sea como a loco, para que me gloríe siquiera un poquito.
Lo que ahora digo, no lo digo según el Señor, sino como en locura, con esta base de jactancia.
Ya que muchos se jactan según la carne, también yo me jactaré" (2 cor 11:16-18) (Cursiva agregada)

en la Biblia versión SUD la palabra "jactancia" se substituye por "Gloria".
"Otra vez digo: Que nadie me tenga por loco; o de otra manera, recibidme como a loco, para que yo también me gloríe un poquito.
Lo que hablo, no lo hablo según el Señor, sino como en locura, con esta confianza de gloriarme.
Pues ya que muchos se glorían según la carne, también yo me gloriaré".
(2 cor 11:16-18)

En el Libro de Mormón encontramos un comentario similar el uso de la palabra jactancia:
"Y éstas son las palabras de Ammón a sus hermanos, las cuales dicen así: Mis hermanos, y hermanos míos en la fe, he aquí, os digo, cuán gran motivo tenemos para regocijarnos, porque ¿pudimos habernos imaginado, cuando salimos de la tierra de Zarahemla, que Dios nos concedería tan grandes bendiciones?
Y aconteció que cuando Ammón hubo dicho estas palabras, lo reprendió su hermano Aarón, diciendo: Ammón, temo que tu gozo te conduzca a la jactancia.
Pero Ammón le dijo: No me jacto de mi propia fuerza ni en mi propia sabiduría, mas he aquí, mi gozo es completo; sí, mi corazón rebosa de gozo, y me regocijaré en mi Dios.
Sí, yo sé que nada soy; en cuanto a mi fuerza, soy débil; por tanto, no me jactaré de mí mismo, sino que me gloriaré en mi Dios, porque con su fuerza puedo hacer todas las cosas;
sí, he aquí que hemos obrado muchos grandes milagros en esta tierra, por los cuales alabaremos su nombre para siempre jamás.
Por lo tanto, gloriémonos; sí, nos gloriaremos en el Señor; sí, nos regocijaremos porque es completo nuestro gozo; sí, alabaremos a nuestro Dios para siempre. He aquí, ¿quién puede gloriarse demasiado en el Señor? Sí, ¿y quién podrá decir demasiado de su gran poder, y de su misericordia y de su longanimidad para con los hijos de los hombres? He aquí, os digo que no puedo expresar ni la más mínima parte de lo que siento.
Ahora bien, ¿no tenemos razón para regocijarnos? Sí, os digo que desde el principio del mundo no ha habido hombres que tuviesen tan grande razón para regocijarse como nosotros la tenemos; sí, y mi gozo se desborda, hasta el grado de gloriarme en mi Dios; porque él tiene todo poder, toda sabiduría y todo entendimiento; él comprende todas las cosas, y es un Ser misericordioso, aun hasta la salvación, para con aquellos que quieran arrepentirse y creer en su nombre.
Ahora bien, si esto es jactancia, así me jactaré; porque esto es mi vida y mi luz, mi gozo y mi salvación, y mi redención de la angustia eterna. Sí, bendito sea el nombre de mi Dios que ha tenido presente a este pueblo, el cual es una rama del árbol de Israel, y se ha perdido de su tronco en una tierra extraña; sí, digo yo, bendito sea el nombre de mi Dios ... "
(alma 26: 1, 10, 11, 12, 16, 35, 36) (cursiva agregada)

Hay dos clases de jactancia: justa e injusta

"Hay dos clases de jactancia: justa e injusta; una en el brazo de la carne y otra en la gracia de nuestro Señor, en su bondad y poder. "Mas el que se gloria, gloríese en el Señor," dijo Pablo al enviar un sermón sobre la jactancia, "porque no es aprobado el que se alaba a sí mismo, sino aquel a quien Dios alaba." (2 Cor. 10:7-18; Sal. 44:8.) Ammón habló de manera parecida: "No me vanagloria en mi propia fuerza ni en mi propia sabiduría, mas he aqui, mi gozo es completo; sí, mi corazón rebosa de alegría, y me regocijaré en mi Dios. Sí, yo sé que nada soy; en cuanto a mi fuerza, soy débil; por tanto no me jactaré de mí misma, sino que me jactaré de mi Dios, porque con su poder puedo hacer todas las cosas ... Por lo tanto, gloriémonos, sí, nos gloriaremos en el Señor; sí, nos regocijaremos porque es completo nuestro gozo; sí, alabaremos a nuestro Dios para siempre. He aquí, ¿quién puede gloriarse demasiado en el Señor? (Alma 26: 7-16-35).
La jactancia en el brazo de la carne, uno de los pecados más comunes entre la gente del mundo, es una gran maldad; es un pecado nacido en el orgullo, pecado que crea un tipo de mente que evita que los hombre se vuelvan al Señor aceptando su gracia Salvadora. Cuando un hombre se enreda en su triunfo personal por causas de sus riquezas, poder político, su conocimiento mundano, su valentía física, su perspicacia en los negocios, o también aún en sus obras de justicia, no está a tono con el Espíritu del Señor. La salvación viene por la gracia de Dios, "no por obras"; es decir no por el acto aparente de la ley, "para que nadie se jacte." (Efe. 2:4-22; Rom. 3:27.) Como preguntó el Rey Benjamín, después de explicar la bondad de Dios y la comparativa "nada" que es el hombre, "¿De qué tenéis que jactaros?" (Mosíah 2:17-26.) Aún en la justa gloria del Señor, hay ciertas restricciones bien definidas en su piadosa jactancia. Los élderes deben proclamar contra los espíritus malvados, pero "no con acusaciones injuriosas, para que no seáis vencidos; ni con jactancia ni regocijo, para que no seáis asidos por él (D. y C. 50: 32-33).
Los dones del Espíritu se derraman abundantemente sobre los verdaderos santos. "Pero un mandamiento les doy, "dice el Señor, "que no se jacten de estas cosas ni hablen de ellas ante el mundo; porque os son dadas para vuestro provecho y para salvación." (D. & C. 84:73.) "No habléis de juicios ni os jactéis de vuestra fe y obras poderosas." (D. & C.105:24.)
(Bruce R. McConkie, Doctrina Mormona)

José Smith no se consideraba mayor que Jesucristo pues el mismo revelo de Jesucristo:

"Porque he aquí, yo, Dios, he padecido estas cosas por todos, para que no padezcan, si se arrepienten;
mas si no se arrepienten, tendrán que padecer así como yo;
padecimiento que hizo que yo, Dios, el mayor de todos, temblara a causa del dolor y sangrara por cada poro y padeciera, tanto en el cuerpo como en el espíritu, y deseara no tener que beber la amarga copa y desmayar ... " (D. y C. 19:16-18) (Cursiva agregada)

A pesar de ello el Señor mismo dijo que se podían efectuar "obras mayores que las que él hizo", "De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre." (Juan 14:12) (Cursiva agregada). ¿a que obras mayores se refiere el Señor Jesucristo? ¿por qué habrá hecho tal comentario?. Por ejemplo, Juan el Bautista probablemente bautizó más personas que Jesús, Pablo pudo haber convertido a más personas como misionero, Moisés condujo a más israelitas de la esclavitud, Noé construyó una enorme arca, y José Smith llevó acabo la restauración del evangelio, sacó a la luz el Libro de Mormón, reveló Doctrinas que hoy día se ignoran y se desconocen;
"En el breve espacio de veinte años ha sacado a luz el Libro de Mormón, que tradujo por el don y el poder de Dios, y lo ha hecho publicar en dos continentes; ha enviado la plenitud del evangelio sempiterno, que el libro contiene, a los cuatro ángulos de la tierra; ha publicado las revelaciones y los mandamientos que integran este libro de Doctrina y Convenios, así como muchos otros sabios documentos e instrucciones para el beneficio de los hijos de los hombres; ha congregado a muchos miles de los Santos de los Últimos Días; ha fundado una gran ciudad y ha dejado un nombre y una fama que no pueden fenecer" (D. y C. 135: 3) y un sin fin de "obras mayores". Con ello no quiere decir que fue mayor que Jesucristo, sino que talvez llevo a cabo obras mayores de acuerdo a lo que Jesucristo mismo dijo.

José Smith siempre supo quien era el mayor:

"si eres echado en el foso o en manos de homicidas, y eres condenado a muerte; si eres arrojado al abismo; si las bravas olas conspiran contra ti; si el viento huracanado se hace tu enemigo; si los cielos se ennegrecen y todos los elementos se combinan para obstruir la vía; y sobre todo, si las puertas mismas del infierno se abren de par en par para tragarte, entiende, hijo mío, que todas estas cosas te servirán de experiencia, y serán para tu bien.
El Hijo del Hombre ha descendido debajo de todo ello. ¿Eres tú mayor que él?" (D. y C. 122:7-8) (cursiva agregada)

Y efectivamente eso es lo que le sucedio a José Smith, fue perseguido la mayor parte de su vida, insultado, golpeado, y asesinado cruelmente y aun así al final de su muerte en lugar de blasfemar a Dios y maldecir a los que lo mataron él dijo: ¡Oh Señor, Dios mío!. (¡que ejemplo de humildad!).

No existe evidencia para hacer saber que José Smith el profeta se sentía mayor que Jesucristo, tan solo una cita de él sacada de contexto, al contrario hay muchas evidencias de su humilde trato hacia las personas y hacia su Dios .... solo que eso es lo que los Antimormones no te dicen.

viernes, 9 de octubre de 2009

La Perla de Gran Precio: Un Libro de Escrituras Exclusivo

(*)

Por James R. Harris Profesor adjunto de escritura antigua en la Universidad de Brigham Young


¿Qué sabe usted de la Perla de Gran Precio? Pruebe su conocimiento de la más pequeña de nuestras obras canónicas respondiendo a las siguientes preguntas:

¿Verdad o Falso?

1.- ¿El Libro de Moisés y el capítulo 1 de José Smith son parte de la revisión inspirada que hizo José Smith de la Biblia?.
2.- ¿Algunas partes del Libro de Moisés son una restauración de material que falta de la Biblia, y otras partes son una revisión de un texto bíblico?.
3.- ¿Abraham tomó como modelo para sus registros el registro patriarcal?.
4.- ¿Se ha publicado solamente parte del Libro de Abraham?.
5.- ¿Satanás tentó a Moisés?.
6.- ¿Las sociedades (o combinaciones) secretas tuvieron su origen entre los pueblos de los que se habla en el Libro de Mormón?.
7.- ¿Hubo grandes y nobles espíritus que ayudaron a Cristo en la creación de este mundo?.
8.- ¿Al principio, Enoc se resistió al llamado para servir al Señor?.
9.- ¿La escritura más antigua que se conoce en esta tierra es el Libro de registros de Adán?.
10.- ¿El evangelio le fue enseñado a Adán, el primer hombre, y él fue bautizado?.
11.- ¿Aunque ha habido muchas dispensaciones del evangelio, en La Perla de Gran Precio se hace referencias a siete dispensaciones importantes?.

(Todos los puntos arriba mencionados son verdaderos, con excepción del número seis.)


1.- ¿son el libro de Moisés y el capítulo 1 de José Smith parte de la revisión inspirada que hizo José Smith de la Biblia?

El contenido del Libro de Mormón deja claramente establecido el hecho de que de la Biblia faltan muchas partes sencillas y hermosas (véase 1 Nefi 13:26, 28, 32). Pero, ¿habría una restauración del material bíbico perdido? (Véase 1 Nefi 13:34.)
En junio de 1830, José Smith y la Iglesia recién organizada habían sido objeto de gran persecución. A fin de fortalecer y sostener a los hermanos en aquella hora de tribulación, el Señor les dio una revelación a la que más tarde Orson Pratt llamó las Visiones de Moisés; esta revelación llegaría a causar un gran impacto en el desarrollo doctrinario de la Iglesia y surtió el efecto inmediato de fortalecer al Profeta y a sus amigos en medio de las pruebas y las aflicciones que tuvieron que soportar. En su diario el Profeta escribió el siguiente prefacio para esta revelación:
"Sin embargo, diré que en medio de todas las pruebas y tribulaciones por las que tuvimos que pasar, el Señor, que conocía muy bien nuestra nueva y frágil situación, nos otorgó una provisión de fortaleza y nos dispensó 'línea tras línea ... un poco aquí y un poco allí' de conocimiento, del cual el capítulo 1:1-42 de Moisés fue una preciosa porción." (History of the Church, vol. 1, pág. 98.)
Poco después de recibir esta revelación, José Smith comenzó un proyecto que ocuparía mucho de su tiempo, estudio y meditación durante los años siguientes; dicho proyecto consistía en hacer una revisión inspirada y completa de la Biblia. El Libro de Moisés es un extracto de la revisión que hizo el Profeta del Capítulo 24 de Mateo. El Profeta fue preparando e imprimiendo gradualmente durante toda su vida los extractos del Libro de Moisés.

Extracto de la Revisión Inspirada

de la Biblia______________________Fecha de la primera impresión
Moisés 1:1-42____________________Enero de 1844
Moisés 2:1 a 5:59_________________Abril de 1833
(incompleto)
Moisés 6:1-42____________________Agosto de 1832
Moisés 6:43-68___________________Marzo de 1833
Moisés 7:1-69____________________Agosto de 1832
Moisés 8:1-30____________________Abril de 1833

2.- ¿Es el Libro de Moisés una revisión o una restauración del texto bíblico o ambas cosas?

En los ocho capítulos que se componen el Libro de Moisés encontramos secciones que son absolutas restituciones de material que no se encuentra en ninguna otra parte de las Escrituras. Los llamados extractos de la profecía de Enoc comprenden la más grande restitución que se halla en el Libro de Moisés y posiblemente en toda la revisión inspirada de la Biblia. Como comentario precedente al registro de esta revelación que el Profeta hizo en su diario, figura lo siguiente:
"Me parece apropiado observar aquí que el Señor alentó y fortaleció grandemente la fe de su pequeño rebaño, el cual había abrazado la plenitud del evangelio sempiterno tal como se les reveló en el Libro de Mormón, dándoles información más extensa sobre las Escrituras, de las cuales ya había comenzado una traducción. Entre los santos corrían frecuentemente muchas conjeturas y conversaciones concernientes y referentes a los libros mencionados en varias partes del Antiguo y del Nuevo Testamento, que no se encontraban en ningún lado. El comentario común era 'son libros perdidos'. Pero parecería que la Iglesia Apostólica tenía algunos de esos escritos, como lo menciona o cita Judas de la profecía de Enoc, séptimo profeta desde Adán. Para gozo del pequeño rebaño, que en total, desde Colesville a Canandaigua, Nueva York, se componía de unos setenta miembros, el Señor reveló los siguientes hechos de tiempos antiguos tomados de la profecía de Enoc." (History of the Church, vol. 1, págs. 131-133.)
La profecía de Enoc se conoció en la Iglesia durante el meridiano de los tiempos, pero no existía entre los cristianos contemporáneos hasta que fue restaurada en diciembre de 1830. Esta profecía contiene la información que alentaría a la Iglesia a tratar de edificar Sión según el modelo de la Sión de Enoc. Al igual que la restitución de Moisés 1:1-42, sirvió para dar fortaleza a la Iglesia en desarrollo.

3.- ¿Tomó Abraham el registro patriarcal como modelo para el suyo?
Inspirado por "los anales de los padres, aun los patriarcas", que habían sido preservados y habían llegado a las manos de Abraham, éste explicó:
" ... Y trataré de incluir algunas de estas cosas en este relato para el beneficio de mi posteridad que vendrá después de mí." (Abraham 1:31.)

4.- ¿Todo el Libro de Abraham fue publicado?

Todo lo que ahora se conoce como el Libro de Abraham fue publicado en el periódico Times and Seasons de Nauvoo, entre el 1 de marzo y el 16 de mayo de 1842. En febrero de 1843, John Taylor tomó el lugar de José Smith como editor, y dirigiéndose a los lectores escribió lo siguiente: "Tenemos la promesa del hermano José de proveernos más extractos del Libro de Abraham". Aparentemente las condiciones existentes no permitieron que esto ocurriera.



Facsímile 1 Facsímile 2 Facsímile 3

¿Cuál era el contenido de la porción del Libro de Abraham que no se publicó? Solamente podemos suponer que se trataría de una continuación del relato de las experiencias de Abraham en Egipto. El facsímile 1 es una ilustración que precede la información que se encuentra en el capítulo 1 y se relaciona con ella; el facsímile 2 precede y complementa la información que se encuentra en el capítulo 3 de Abraham, y lógicamente se deduce que el facsímile 3 precedería el registro de las experiencias de Abraham en Egipto; éste ilustra la porción que falta del Libro de Abraham.
Es imposible saber la extensión que tendría dicho registro. El versículo 15 del capítulo 3 indica que el Señor le mandó a Abraham enseñar a los egipcios lo que le había sido revelado. El Profeta explicó principios de astronomía, existencia premortal, preordinación y creación. ¿Qué otros principios del evangelio enseñó? En la explicación del facsímile 3 se nos dice que Abraham obedeció las instrucciones del Señor "razonando los principios de astronomía en la corte del rey". Sería interesante saber cuáles fueron las circunstancias que llevaron a Faraón a invitarlo a sentarse en su trono e instruirlos a él y a su casa.
5.- ¿Trató Satanás de tentar a Moisés?

La respuesta es afirmativa (véase Moisés 1:12-23). Aparentemente resulta curioso que tan importante y extraordinario encuentro no se halle en los escritos bíblicos de Moisés; pero la declaración que se encuentra en Moisés 1:23 explica que este hecho fue ocultado al mundo por causa de su iniquidad. Mediante el ministerio de José Smith, ha llegado nuevamente al conocimiento de los hijos de los hombres.
Aunque el nombre de Satanás, o el adversario, no aparece en ninguno de los capítulos de Génesis ni tampoco en ninguno de los cinco libros bíblicos de Moisés, se encuentra treinta y dos veces en los primeros siete capítulos del Libro de Moisés en la Perla de Gran Precio. Es evidente que Adán, Caín, Lamec, Enoc y Moisés, y quizás todo el pueblo de Israel conocieron a Satanás. En la Perla de Gran Precio aprendemos que:

a. Satanás fue un adversario activo y persistente en la vida de Moisés (véase Moises 1:12-22).
Cuatro veces se le mandó que se alejara antes de que él obedeciera.
b. Satanás tiene un poder considerable y solamente puede ser expulsado por aquellos que tengan una inconmovible fe en el Unigénito, Jesucristo. Las órdenes que le dio el fiel Moisés no le hicieron mella hasta que aquél, mediante una ferviente oración de fe, fue investido con poder del Señor (véase Moisés 1:19-23).
c. Satanás, quien fue expulsado de los cielos, continúa en su estado caído, lucha contra los poderes de la luz, engaña al hombre y trata de malograr la obra buena y cada experiencia humana que pueda ser fortalecedora y edificar la fe. Desde los días de Adán y a través de cada época del mundo, Satanás ha declarado la guerra a los santos (véase Moisés 4:4; 6:49; D. y C. 76).
d. Satanás se convirtió en la personificación del mal por medio de su libre albedrío y su deseo de desafiar a Dios. Por la escritura es evidente que él ofreció un falso plan de salvación: " ... rescataré a todo el género humano, de modo que no se perderá una sola alma ... " Y así ha continuado laborando en su plan engañoso valiéndose de cada filosofía, recurso o discípulo desprovistos de una verdadera fe en Dios. El texto arriba mencionado también indica el origen del mal (véase Moisés 4:1-4).
"En lo que respecta al género humano en esta tierra, el mal tuvo sus comienzos en la preexistencia. El padre Eterno engendró hijos espirituales, ordenó leyes que los capacitaran para progresar y los invistió con el libre albedrío. La desobediencia a esas leyes era maléfica en su naturaleza; consecuentemente, sin la posibilidad de cometer malas acciones, no podría haber esperanza de progreso hacia la exaltación. Lucifer y una tercera parte de las huestes espirituales de los cielos eligieron el mal en lugar del bien, se negaron a hacer uso de su libre albedrío en la rectitud, se opusieron al Señor en una rebelión abierta y fueron echados a la tierra negándoseles cuerpos mortales." (Moisés 4:1-4; Abraham 3:4-28; D. y C. 29:36-40; Apoc. 12:7-13.) (Bruce R. McConkie, Mormon Doctrine, Bookcraft, 1966, pág. 245.)
6.- ¿Tuvieron las sociedades (o combinaciones) secretas su origen entre los pueblos de los que se habla en el Libro de Mormón?

Las combinaciones secretas fueron la causa de la destrucción de los pueblos nefita y jaredita (véase Eter 8:21), pero su origen se remonta a mucho antes de que Lehi saliera de Jerusalén, a mucho antes de que los jaredias colonizaran el Hemisferio Occidental.
¿Dónde comenzaron estas sociedades? En diecinueve versículos del capítulo cinco de Moisés se habla de Caín y el origen de "las combinaciones secretas", y hay once versículos que tratan de la continuación de éstas en la tierra. Dichas sociedades se caracterizan por solemnes y tenebrosos juramentos hechos en el nombre del "Dios viviente" (Moisés 5:29-30), y por una cofrardía estrechamente unida y dedicada a obtener poder y riquezas por medio de la violencia y el terror (Moisés 5:51-55).
En el pasado, grandes civilizaciones han caído por causa de la influencia de las asociaciones creadas por Caín. Así como sucedió en el pasado, puede volver a suceder. El consejo de Moroni a la humanidad en los últimos días es:
"Por lo tanto, oh gentiles, está en la sabiduría de Dios que se os muestren estas cosas, a fin de que así podáis arrepentiros de vuestros pecados, y evitar, que os dominen estas combinaciones asesinas, instituidas para adquirir poder y riquezas, y que os sobrevenga la obra, sí, la obra misma de destrucción; sí, la espada de la justicia del Dios eterno caerá sobre vosotros para vuestra ruina y destrucción, si permitís que existan estas cosas.
Por consiguiente, el Señor os manda que, al ver surgir estas cosas entre vosotros, estéis conscientes de vuestra terrible situación, por motivo de esta combinación secreta que existirá entre vosotros; pues de lo contrario, ¡ay de esta combinación a causa de la sangre de los que han sido asesinados! por que desde el polvo pide que sean vengados de ella, y también de los que la establecieron." (Eter 8:23-24.)
7.- ¿Hubo espíritus grandes y nobles ayudando a cristo en la creación de este mundo?

El Libro de Abraham contiene lo que debe ser el relato más exacto de la creación que se haya impreso; la introducción a este relato es al mismo tiempo exclusiva y maravillosamente informativa; en ella leemos que el Señor le había mostrado a Abraham "las inteligencias que fueron organizadas antes que el mundo fuese" (Abraham 3:22).
Esas inteligencias (aquellos que eran espíritus) eran nobles y grandes, eran los que podían llegar a ser reyes y reinas en los cielos. A Abraham se le dijo que él estaba entre ellos y que había sido elegido antes de nacer en la vida mortal. Entre los nobles y grandes espíritus había uno "que era semejante a Dios", y que dijo:
"Descenderemos, pues hay espacio allá, y tomaremos estos materiales, y haremos una tierra donde éstos puedan morar.
Descendieron, pues, en el principio, y ellos, esto es, los dioses, organizaron y formaron los cielos y la tierra." (Abraham 3:24, 4:1.)
Estas escrituras indican que hubo grandes y nobles espíritus que participaron en la creación de la tierra en la cual habrían de ser probados para lograr su salvación.
8.- ¿Se resistió Enoc al llamado para servir al Señor?

La sociedad que rodeaba a Enoc estaba infiltrada por la violencia y el culto al hombre; sus integrantes buscaban "sus propios consejos en las tinieblas" (o sea, no buscaban razonar con el Espíritu) "y en sus propias abominaciones" ideaban "el asesinato" (Moisés 6:28).
La perspectiva de hacer la obra misional entre tal clase de gente no parecía tener atractivo para Enoc y se quejó de que tenía dificultad de palabra, que no era "más que un mozuelo" y que "todo el pueblo" lo despreciaba, y luego le preguntó al Señor por qué lo había llamado (véase Moises 6:31). Pero todas sus objeciones quedaron en la nada con la simple amonestación que recibió de hacer lo que el Señor le mandaba; se le prometió que su vida sería preservada, que su boca encontraría las palabras, y que sus palabras se cumplirían a medida que hombres, bestias, ríos y montañas se entregaran al poder de Dios que estaba con él.
Enoc vió al Señor cara a cara y tuvo una visión del futuro de la humanidad hasta el fin de los tiempos; los puntos más importantes de su visión están registrados en el capítulo 7 de Moisés, que es un breve extracto de la historia de Enoc el vidente, quien se convirtió en un testigo de Jesucristo al contemplar en visión el nacimiento, ministerio, muerte y resurrección del Señor.
El describió algunos de los principales acontecimientos de los últimos días, incluyendo el regreso de su propia ciudad a la tierra a fin de ser unida con el resto del mundo, que molestado por su existencia había tratado de destruír a su Sión y a él mismo. ¿Pueden los Santos de los Últimos Días que están tratando de convertirse en una sociedad de Sión hacer ejercicio de la misma fe?
9.- ¿Es el Libro de memorias de Adán la escritura más antigua que se conoce en esta tierra?

Los antiguos patriarcas fueron los primeros autores de escritura, la que fueron registrando a medida que eran inspirados por el Espíritu Santo. Sus registros fueron los libros en los cuales se basó Abraham al escribir para el beneficio de su posteridad:
" ... procuraré de aquí en adelante delinear la cronología que data desde mí hasta el principio de la creación, porque han llegado los anales a mis manos, anales que tengo hasta hoy.
... el Señor mi Dios preservó en mis propias manos los anales de los padres, aun los patriarcas, concerniente al derecho del sacerdocio; por tanto ... trataré de incluir algunas de estas cosas en este relato para el beneficio de mi posteridad que vendrá después de mí." Abraham 1:28, 31.)
"Y se llevaba un libro de memorias, en el cual se inscribía en el lenguaje de Dios, porque a cuantos invocaban a Dios les era concedido escribir por el espíritu de inspiración;
Y poseyendo un leguaje puro y sin mezcla, enseñaban a sus hijos a leer y a escribir.
Pues este mismo sacerdocio" (o sea, el orden patriarcal del sacerdocio), "que existió en el principió existirá también al fin del mundo.
Esta profecía la pronunció Adán por inspiración del Espíritu Santo ..." (Moisés 6:5-8.)
10.- ¿Recibió Adán la enseñanza del evangelio y fue bautizado?

La doctrina cristiana existía y se conocía antes del ministerio terrenal de Cristo. Dios no esperó hasta el meridiano de los tiempos para revelar el programa completo de salvación para la humanidad; el primer hombre que oyó el Evangelio de Cristo fue Adán. Cuando Enoc llamó al pueblo al arrepentimiento, en su discurso rogó a la gente que honrara las enseñanzas de Adán. También hizo un relato de cómo fue bautizado Adán y cómo llegó a comprender la caída y luego la expiación, la fe en Jesucristo, el arrepentimiento, el bautismo y la imposición de manos para recibir el don del Espíritu Santo, así como también la doctrina de la redención y la santificación; incluye también el sacerdocio según el orden del Hijo de Dios. (Véase Moisés 6:51-68)
Los detalles del bautismo de Adán se encuentran también en el capítulo de Moisés:
" ... y lo arrebató el Espíritu del Señor, y fue llevado al agua y sumergido en el agua, y sacado del agua." (Moisés 6:64.)
11.- ¿Se habla en la Perla de Gran Precio de siete dispensaciones importantes?

sí. Hay siete dispensaciones principales de las cuales se habla en este libro de escrituras:
a. La dispensación Adámica (Moisés 3, 4, 5, 6).
b. La dispensación de Enoc (Moisés 6:25 a 8:2).
c. La dispensación de Noé (Moisés 8:8-30, y también en parte de la visión de Enoc).
d. La dispensación de Abraham (todo el Libro de Abraham).
e. La dispensación Mosaica (Moisés 1 y, con detalles más generales, todo el Libro de Moisés).
f. La dispensación del meridiano de los tiempos (José Smith 1).
g. La dispensación del cumplimiento de los tiempos (José Smith 2, y los Artículos de fe).
En la Perla de Gran Precio se evidencia la unidad de las dispensaciones, y esta escritura está disponible para todas las personas de acuerdo con el deseo que tengan de recibir su luz y verdad. Este pequeño libro cubre un milenio de intervención y condescendencia divina para bendecir la sociedad y las luchas del hombre e indudablemente tiene una misión exclusica. Contiene verdades muy particulares y un curso avanzado en teología revelada.
* Fotografía del manuscrito original en papiro del cual el profeta José Smith obtuvo el facsímile 1 del Libro de Abraham perteneciente a la Perla de Gran Precio. Este valioso e importante manuscrito y otros diez papiros que estuvieron en posesión del Profeta fueron redescubiertos a principios de 1966 y presentados a la Iglesia el 27 de noviembre de 1967 por el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York.