La respuesta: La evidencia muestra que José Smith tenía en su posesión una piedra de cristal que él encontro mientras cavaba un pozo en compañia de su hermano Hyrum para un señor Clark Chase, cerca de Palmyra, New York. Oliver Cowdery dijo sobre su rol en a traducción del Libro de Mormón: "Escribí con mi propia pluma el Libro de Mormón completo (salvo unas pocas páginas), así como salió de los labios del profeta José Smith, mientras él traducía por el don y el poder de Dios, por medio del Urim y Tumim, o, como son llamados en ese libro, 'intérpretes sagrados" (Roberts, Comprehensive History of the Churc, 1:128-129).
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lunes, 19 de octubre de 2009
Lo que los Antimormones no te dicen ... El uso de una piedra de cristal en el fondo de un sombrero
La respuesta: La evidencia muestra que José Smith tenía en su posesión una piedra de cristal que él encontro mientras cavaba un pozo en compañia de su hermano Hyrum para un señor Clark Chase, cerca de Palmyra, New York. Oliver Cowdery dijo sobre su rol en a traducción del Libro de Mormón: "Escribí con mi propia pluma el Libro de Mormón completo (salvo unas pocas páginas), así como salió de los labios del profeta José Smith, mientras él traducía por el don y el poder de Dios, por medio del Urim y Tumim, o, como son llamados en ese libro, 'intérpretes sagrados" (Roberts, Comprehensive History of the Churc, 1:128-129).
jueves, 15 de octubre de 2009
Lo que los Antimormones no te dicen ... ¿Fue José Smith mayor que Jesucristo?
José Smith, ¿"se jactó de su propia fuerza"?
"Tengo más de qué jactarme que cualquier otro hombre tuvo ... una gran mayoría de todos han permanecido fiel a mí. Ni Pablo, ni Juan, ni Pedro, ni Jesús jamás lo lograron. Me jacto de que ningún hombre hizo nunca la obra que yo hice ... " (José Smith, 26 de mayo, 1844, History of the Church) (Historia de la Iglesia), vol 6, pp. 408-409 (Traducido del inglés).
Se me hace increíble que estas personas que no Consideran como doctrina las escrituras de la Iglesia como lo es Doctrina y Convenios usen esta escritura como referencia para decir que José Smith incurrió en la venganza de Dios por "jactarse" (que irónico): D. y C. 3:4. Ellos deberían aprender en el primer versículo que:
"Otra vez digo: que nadie me tome por loco. Pero si no, recibidme aunque sea como a loco, para que me gloríe siquiera un poquito.
Lo que ahora digo, no lo digo según el Señor, sino como en locura, con esta base de jactancia.
Ya que muchos se jactan según la carne, también yo me jactaré" (2 cor 11:16-18) (Cursiva agregada)
en la Biblia versión SUD la palabra "jactancia" se substituye por "Gloria".
"Otra vez digo: Que nadie me tenga por loco; o de otra manera, recibidme como a loco, para que yo también me gloríe un poquito.
Lo que hablo, no lo hablo según el Señor, sino como en locura, con esta confianza de gloriarme.
Pues ya que muchos se glorían según la carne, también yo me gloriaré".
(2 cor 11:16-18)
En el Libro de Mormón encontramos un comentario similar el uso de la palabra jactancia:
"Y éstas son las palabras de Ammón a sus hermanos, las cuales dicen así: Mis hermanos, y hermanos míos en la fe, he aquí, os digo, cuán gran motivo tenemos para regocijarnos, porque ¿pudimos habernos imaginado, cuando salimos de la tierra de Zarahemla, que Dios nos concedería tan grandes bendiciones?
Y aconteció que cuando Ammón hubo dicho estas palabras, lo reprendió su hermano Aarón, diciendo: Ammón, temo que tu gozo te conduzca a la jactancia.
Pero Ammón le dijo: No me jacto de mi propia fuerza ni en mi propia sabiduría, mas he aquí, mi gozo es completo; sí, mi corazón rebosa de gozo, y me regocijaré en mi Dios.
Sí, yo sé que nada soy; en cuanto a mi fuerza, soy débil; por tanto, no me jactaré de mí mismo, sino que me gloriaré en mi Dios, porque con su fuerza puedo hacer todas las cosas;
sí, he aquí que hemos obrado muchos grandes milagros en esta tierra, por los cuales alabaremos su nombre para siempre jamás.
Por lo tanto, gloriémonos; sí, nos gloriaremos en el Señor; sí, nos regocijaremos porque es completo nuestro gozo; sí, alabaremos a nuestro Dios para siempre. He aquí, ¿quién puede gloriarse demasiado en el Señor? Sí, ¿y quién podrá decir demasiado de su gran poder, y de su misericordia y de su longanimidad para con los hijos de los hombres? He aquí, os digo que no puedo expresar ni la más mínima parte de lo que siento.
Ahora bien, ¿no tenemos razón para regocijarnos? Sí, os digo que desde el principio del mundo no ha habido hombres que tuviesen tan grande razón para regocijarse como nosotros la tenemos; sí, y mi gozo se desborda, hasta el grado de gloriarme en mi Dios; porque él tiene todo poder, toda sabiduría y todo entendimiento; él comprende todas las cosas, y es un Ser misericordioso, aun hasta la salvación, para con aquellos que quieran arrepentirse y creer en su nombre.
Ahora bien, si esto es jactancia, así me jactaré; porque esto es mi vida y mi luz, mi gozo y mi salvación, y mi redención de la angustia eterna. Sí, bendito sea el nombre de mi Dios que ha tenido presente a este pueblo, el cual es una rama del árbol de Israel, y se ha perdido de su tronco en una tierra extraña; sí, digo yo, bendito sea el nombre de mi Dios ... "
(alma 26: 1, 10, 11, 12, 16, 35, 36) (cursiva agregada)
Hay dos clases de jactancia: justa e injusta
"Hay dos clases de jactancia: justa e injusta; una en el brazo de la carne y otra en la gracia de nuestro Señor, en su bondad y poder. "Mas el que se gloria, gloríese en el Señor," dijo Pablo al enviar un sermón sobre la jactancia, "porque no es aprobado el que se alaba a sí mismo, sino aquel a quien Dios alaba." (2 Cor. 10:7-18; Sal. 44:8.) Ammón habló de manera parecida: "No me vanagloria en mi propia fuerza ni en mi propia sabiduría, mas he aqui, mi gozo es completo; sí, mi corazón rebosa de alegría, y me regocijaré en mi Dios. Sí, yo sé que nada soy; en cuanto a mi fuerza, soy débil; por tanto no me jactaré de mí misma, sino que me jactaré de mi Dios, porque con su poder puedo hacer todas las cosas ... Por lo tanto, gloriémonos, sí, nos gloriaremos en el Señor; sí, nos regocijaremos porque es completo nuestro gozo; sí, alabaremos a nuestro Dios para siempre. He aquí, ¿quién puede gloriarse demasiado en el Señor? (Alma 26: 7-16-35).
La jactancia en el brazo de la carne, uno de los pecados más comunes entre la gente del mundo, es una gran maldad; es un pecado nacido en el orgullo, pecado que crea un tipo de mente que evita que los hombre se vuelvan al Señor aceptando su gracia Salvadora. Cuando un hombre se enreda en su triunfo personal por causas de sus riquezas, poder político, su conocimiento mundano, su valentía física, su perspicacia en los negocios, o también aún en sus obras de justicia, no está a tono con el Espíritu del Señor. La salvación viene por la gracia de Dios, "no por obras"; es decir no por el acto aparente de la ley, "para que nadie se jacte." (Efe. 2:4-22; Rom. 3:27.) Como preguntó el Rey Benjamín, después de explicar la bondad de Dios y la comparativa "nada" que es el hombre, "¿De qué tenéis que jactaros?" (Mosíah 2:17-26.) Aún en la justa gloria del Señor, hay ciertas restricciones bien definidas en su piadosa jactancia. Los élderes deben proclamar contra los espíritus malvados, pero "no con acusaciones injuriosas, para que no seáis vencidos; ni con jactancia ni regocijo, para que no seáis asidos por él (D. y C. 50: 32-33).
Los dones del Espíritu se derraman abundantemente sobre los verdaderos santos. "Pero un mandamiento les doy, "dice el Señor, "que no se jacten de estas cosas ni hablen de ellas ante el mundo; porque os son dadas para vuestro provecho y para salvación." (D. & C. 84:73.) "No habléis de juicios ni os jactéis de vuestra fe y obras poderosas." (D. & C.105:24.)
(Bruce R. McConkie, Doctrina Mormona)
José Smith no se consideraba mayor que Jesucristo pues el mismo revelo de Jesucristo:
mas si no se arrepienten, tendrán que padecer así como yo;
padecimiento que hizo que yo, Dios, el mayor de todos, temblara a causa del dolor y sangrara por cada poro y padeciera, tanto en el cuerpo como en el espíritu, y deseara no tener que beber la amarga copa y desmayar ... " (D. y C. 19:16-18) (Cursiva agregada)
A pesar de ello el Señor mismo dijo que se podían efectuar "obras mayores que las que él hizo", "De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre." (Juan 14:12) (Cursiva agregada). ¿a que obras mayores se refiere el Señor Jesucristo? ¿por qué habrá hecho tal comentario?. Por ejemplo, Juan el Bautista probablemente bautizó más personas que Jesús, Pablo pudo haber convertido a más personas como misionero, Moisés condujo a más israelitas de la esclavitud, Noé construyó una enorme arca, y José Smith llevó acabo la restauración del evangelio, sacó a la luz el Libro de Mormón, reveló Doctrinas que hoy día se ignoran y se desconocen;
"En el breve espacio de veinte años ha sacado a luz el Libro de Mormón, que tradujo por el don y el poder de Dios, y lo ha hecho publicar en dos continentes; ha enviado la plenitud del evangelio sempiterno, que el libro contiene, a los cuatro ángulos de la tierra; ha publicado las revelaciones y los mandamientos que integran este libro de Doctrina y Convenios, así como muchos otros sabios documentos e instrucciones para el beneficio de los hijos de los hombres; ha congregado a muchos miles de los Santos de los Últimos Días; ha fundado una gran ciudad y ha dejado un nombre y una fama que no pueden fenecer" (D. y C. 135: 3) y un sin fin de "obras mayores". Con ello no quiere decir que fue mayor que Jesucristo, sino que talvez llevo a cabo obras mayores de acuerdo a lo que Jesucristo mismo dijo.
José Smith siempre supo quien era el mayor:
El Hijo del Hombre ha descendido debajo de todo ello. ¿Eres tú mayor que él?" (D. y C. 122:7-8) (cursiva agregada)
Y efectivamente eso es lo que le sucedio a José Smith, fue perseguido la mayor parte de su vida, insultado, golpeado, y asesinado cruelmente y aun así al final de su muerte en lugar de blasfemar a Dios y maldecir a los que lo mataron él dijo: ¡Oh Señor, Dios mío!. (¡que ejemplo de humildad!).
viernes, 9 de octubre de 2009
La Perla de Gran Precio: Un Libro de Escrituras Exclusivo
(*) ¿Qué sabe usted de la Perla de Gran Precio? Pruebe su conocimiento de la más pequeña de nuestras obras canónicas respondiendo a las siguientes preguntas:
2.- ¿Algunas partes del Libro de Moisés son una restauración de material que falta de la Biblia, y otras partes son una revisión de un texto bíblico?.
3.- ¿Abraham tomó como modelo para sus registros el registro patriarcal?.
4.- ¿Se ha publicado solamente parte del Libro de Abraham?.
5.- ¿Satanás tentó a Moisés?.
6.- ¿Las sociedades (o combinaciones) secretas tuvieron su origen entre los pueblos de los que se habla en el Libro de Mormón?.
7.- ¿Hubo grandes y nobles espíritus que ayudaron a Cristo en la creación de este mundo?.
8.- ¿Al principio, Enoc se resistió al llamado para servir al Señor?.
9.- ¿La escritura más antigua que se conoce en esta tierra es el Libro de registros de Adán?.
10.- ¿El evangelio le fue enseñado a Adán, el primer hombre, y él fue bautizado?.
11.- ¿Aunque ha habido muchas dispensaciones del evangelio, en La Perla de Gran Precio se hace referencias a siete dispensaciones importantes?.
1.- ¿son el libro de Moisés y el capítulo 1 de José Smith parte de la revisión inspirada que hizo José Smith de la Biblia?
2.- ¿Es el Libro de Moisés una revisión o una restauración del texto bíblico o ambas cosas?
En los ocho capítulos que se componen el Libro de Moisés encontramos secciones que son absolutas restituciones de material que no se encuentra en ninguna otra parte de las Escrituras. Los llamados extractos de la profecía de Enoc comprenden la más grande restitución que se halla en el Libro de Moisés y posiblemente en toda la revisión inspirada de la Biblia. Como comentario precedente al registro de esta revelación que el Profeta hizo en su diario, figura lo siguiente:

Es imposible saber la extensión que tendría dicho registro. El versículo 15 del capítulo 3 indica que el Señor le mandó a Abraham enseñar a los egipcios lo que le había sido revelado. El Profeta explicó principios de astronomía, existencia premortal, preordinación y creación. ¿Qué otros principios del evangelio enseñó? En la explicación del facsímile 3 se nos dice que Abraham obedeció las instrucciones del Señor "razonando los principios de astronomía en la corte del rey". Sería interesante saber cuáles fueron las circunstancias que llevaron a Faraón a invitarlo a sentarse en su trono e instruirlos a él y a su casa.
Aunque el nombre de Satanás, o el adversario, no aparece en ninguno de los capítulos de Génesis ni tampoco en ninguno de los cinco libros bíblicos de Moisés, se encuentra treinta y dos veces en los primeros siete capítulos del Libro de Moisés en la Perla de Gran Precio. Es evidente que Adán, Caín, Lamec, Enoc y Moisés, y quizás todo el pueblo de Israel conocieron a Satanás. En la Perla de Gran Precio aprendemos que:
a. Satanás fue un adversario activo y persistente en la vida de Moisés (véase Moises 1:12-22).
Cuatro veces se le mandó que se alejara antes de que él obedeciera.
b. Satanás tiene un poder considerable y solamente puede ser expulsado por aquellos que tengan una inconmovible fe en el Unigénito, Jesucristo. Las órdenes que le dio el fiel Moisés no le hicieron mella hasta que aquél, mediante una ferviente oración de fe, fue investido con poder del Señor (véase Moisés 1:19-23).
c. Satanás, quien fue expulsado de los cielos, continúa en su estado caído, lucha contra los poderes de la luz, engaña al hombre y trata de malograr la obra buena y cada experiencia humana que pueda ser fortalecedora y edificar la fe. Desde los días de Adán y a través de cada época del mundo, Satanás ha declarado la guerra a los santos (véase Moisés 4:4; 6:49; D. y C. 76).

d. Satanás se convirtió en la personificación del mal por medio de su libre albedrío y su deseo de desafiar a Dios. Por la escritura es evidente que él ofreció un falso plan de salvación: " ... rescataré a todo el género humano, de modo que no se perderá una sola alma ... " Y así ha continuado laborando en su plan engañoso valiéndose de cada filosofía, recurso o discípulo desprovistos de una verdadera fe en Dios. El texto arriba mencionado también indica el origen del mal (véase Moisés 4:1-4).
"En lo que respecta al género humano en esta tierra, el mal tuvo sus comienzos en la preexistencia. El padre Eterno engendró hijos espirituales, ordenó leyes que los capacitaran para progresar y los invistió con el libre albedrío. La desobediencia a esas leyes era maléfica en su naturaleza; consecuentemente, sin la posibilidad de cometer malas acciones, no podría haber esperanza de progreso hacia la exaltación. Lucifer y una tercera parte de las huestes espirituales de los cielos eligieron el mal en lugar del bien, se negaron a hacer uso de su libre albedrío en la rectitud, se opusieron al Señor en una rebelión abierta y fueron echados a la tierra negándoseles cuerpos mortales." (Moisés 4:1-4; Abraham 3:4-28; D. y C. 29:36-40; Apoc. 12:7-13.) (Bruce R. McConkie, Mormon Doctrine, Bookcraft, 1966, pág. 245.)
¿Dónde comenzaron estas sociedades? En diecinueve versículos del capítulo cinco de Moisés se habla de Caín y el origen de "las combinaciones secretas", y hay once versículos que tratan de la continuación de éstas en la tierra. Dichas sociedades se caracterizan por solemnes y tenebrosos juramentos hechos en el nombre del "Dios viviente" (Moisés 5:29-30), y por una cofrardía estrechamente unida y dedicada a obtener poder y riquezas por medio de la violencia y el terror (Moisés 5:51-55).
En el pasado, grandes civilizaciones han caído por causa de la influencia de las asociaciones creadas por Caín. Así como sucedió en el pasado, puede volver a suceder. El consejo de Moroni a la humanidad en los últimos días es:
"Por lo tanto, oh gentiles, está en la sabiduría de Dios que se os muestren estas cosas, a fin de que así podáis arrepentiros de vuestros pecados, y evitar, que os dominen estas combinaciones asesinas, instituidas para adquirir poder y riquezas, y que os sobrevenga la obra, sí, la obra misma de destrucción; sí, la espada de la justicia del Dios eterno caerá sobre vosotros para vuestra ruina y destrucción, si permitís que existan estas cosas.
Por consiguiente, el Señor os manda que, al ver surgir estas cosas entre vosotros, estéis conscientes de vuestra terrible situación, por motivo de esta combinación secreta que existirá entre vosotros; pues de lo contrario, ¡ay de esta combinación a causa de la sangre de los que han sido asesinados! por que desde el polvo pide que sean vengados de ella, y también de los que la establecieron." (Eter 8:23-24.)
Esas inteligencias (aquellos que eran espíritus) eran nobles y grandes, eran los que podían llegar a ser reyes y reinas en los cielos. A Abraham se le dijo que él estaba entre ellos y que había sido elegido antes de nacer en la vida mortal. Entre los nobles y grandes espíritus había uno "que era semejante a Dios", y que dijo:
"Descenderemos, pues hay espacio allá, y tomaremos estos materiales, y haremos una tierra donde éstos puedan morar.
Descendieron, pues, en el principio, y ellos, esto es, los dioses, organizaron y formaron los cielos y la tierra." (Abraham 3:24, 4:1.)
Estas escrituras indican que hubo grandes y nobles espíritus que participaron en la creación de la tierra en la cual habrían de ser probados para lograr su salvación.
La perspectiva de hacer la obra misional entre tal clase de gente no parecía tener atractivo para Enoc y se quejó de que tenía dificultad de palabra, que no era "más que un mozuelo" y que "todo el pueblo" lo despreciaba, y luego le preguntó al Señor por qué lo había llamado (véase Moises 6:31). Pero todas sus objeciones quedaron en la nada con la simple amonestación que recibió de hacer lo que el Señor le mandaba; se le prometió que su vida sería preservada, que su boca encontraría las palabras, y que sus palabras se cumplirían a medida que hombres, bestias, ríos y montañas se entregaran al poder de Dios que estaba con él.
Enoc vió al Señor cara a cara y tuvo una visión del futuro de la humanidad hasta el fin de los tiempos; los puntos más importantes de su visión están registrados en el capítulo 7 de Moisés, que es un breve extracto de la historia de Enoc el vidente, quien se convirtió en un testigo de Jesucristo al contemplar en visión el nacimiento, ministerio, muerte y resurrección del Señor.
El describió algunos de los principales acontecimientos de los últimos días, incluyendo el regreso de su propia ciudad a la tierra a fin de ser unida con el resto del mundo, que molestado por su existencia había tratado de destruír a su Sión y a él mismo. ¿Pueden los Santos de los Últimos Días que están tratando de convertirse en una sociedad de Sión hacer ejercicio de la misma fe?
" ... procuraré de aquí en adelante delinear la cronología que data desde mí hasta el principio de la creación, porque han llegado los anales a mis manos, anales que tengo hasta hoy.
... el Señor mi Dios preservó en mis propias manos los anales de los padres, aun los patriarcas, concerniente al derecho del sacerdocio; por tanto ... trataré de incluir algunas de estas cosas en este relato para el beneficio de mi posteridad que vendrá después de mí." Abraham 1:28, 31.)
"Y se llevaba un libro de memorias, en el cual se inscribía en el lenguaje de Dios, porque a cuantos invocaban a Dios les era concedido escribir por el espíritu de inspiración;
Y poseyendo un leguaje puro y sin mezcla, enseñaban a sus hijos a leer y a escribir.
Pues este mismo sacerdocio" (o sea, el orden patriarcal del sacerdocio), "que existió en el principió existirá también al fin del mundo.
Esta profecía la pronunció Adán por inspiración del Espíritu Santo ..." (Moisés 6:5-8.)
Los detalles del bautismo de Adán se encuentran también en el capítulo de Moisés:
" ... y lo arrebató el Espíritu del Señor, y fue llevado al agua y sumergido en el agua, y sacado del agua." (Moisés 6:64.)
a. La dispensación Adámica (Moisés 3, 4, 5, 6).
b. La dispensación de Enoc (Moisés 6:25 a 8:2).
c. La dispensación de Noé (Moisés 8:8-30, y también en parte de la visión de Enoc).
d. La dispensación de Abraham (todo el Libro de Abraham).
e. La dispensación Mosaica (Moisés 1 y, con detalles más generales, todo el Libro de Moisés).
f. La dispensación del meridiano de los tiempos (José Smith 1).
g. La dispensación del cumplimiento de los tiempos (José Smith 2, y los Artículos de fe).
sábado, 3 de octubre de 2009
Las Consecuencias de la Incredulidad
Por el presidente N. Eldon Tanner
Conozco a dos hombres que tuvieron una infancia muy parecida. Ambos nacieron de padres que eran mormones activos y vivían en la misma comunidad; asistían al mismo barrio, tenían los mismos maestros, el mismo obispo, los mismo amigos e incluso iban a la misma escuela. En la actualidad esos dos hombres son totalmente diferentes, no solamente en su profesión, sino en su filosofía acerca de la vida y su grado de espiritualidad. Ambos han tenido éxito en su carrera, y tienen una buena posición económica, pero esa es toda la semejanza que hay entre los dos. Uno de ellos desempeña una posición de gran responsabilidad en la Iglesia y tiene una familia que honra a sus padres; sus hijos han vivido de acuerdo con las enseñanzas del evangelio, esforzándose por ser el orgullo de sus nobles progenitores, su Iglesia y su comunidad.
Es muy común ver este contraste en los estilos de vida, y no es mi intención juzgar ni indicar quién es responsable por dicho comportamiento. Sin embargo, cuando el hombre que se alejó de la Iglesia vino en medio de su desesperación en busca de consejo, no pude menos que reflexionar y hacerme preguntas acerca de todas esas influencias que alejan a un hombre de su fe y su creencias. Medité acerca de las circunstancias que llevaron a cada uno de estos hombres a sus actual situación en la vida, y recordé las palabras de Pablo cuando advirtió a los élderes de la Iglesia en Efeso diciéndoles:
"Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual El ganó por su propia sangre.
viernes, 2 de octubre de 2009
¿Hay evidencia de la existencia de caballos en las Américas antes de la época de Colón?
"Si José Smith hubiera escrito el Libro de mormón en lugar de traducirlo de anales antiguos, hubiera sido una locura incluir referencias sobre la existencia de caballos en el continente americano en aquella época. (1 Nefi 18:25*; Enós 21.**) En 1830 casi todos los historiadores y eruditos se encontraban convencidos de que no había caballos en América antes de la venida de Colón. Después de que el Libro de Mormón se publicó, se produjeron descubrimientos arqueológicos que indican claramente que sí había caballos en las Américas antes del tiempo de Colón. En los depósitos de asfalto de Rancho LaBrea, en el estado de California, se encontraron numerosos restos fosilizados de caballos, que datan de épocas anteriores a la del Libro de Mormón. Aunque estos descubrimientos no comprueban en absoluto que en América hubiera caballos en el período del Libro de Mormón (entre el 2200 a. de J.C. y el 421 d. de J.C.), demuestran que sí hubo caballos antes de la venida de Colón." 
* 1 Nefi 18:25. Y ocurrió que encontramos en la tierra de promisión, mientras viajábamos por el desierto, que había animales de toda especie en los bosques; tanto la vaca como el buey, y el asno, y el caballo, y la cabra, y la cabra montés, y toda clase de animales silvestres, los cuales el hombre podía utilizar. Y hallamos toda clase de minerales, tanto oro, como plata, como cobre.
** Enós 1:21. Y aconteció que el pueblo de Nefi cultivó la tierra, y produjo toda clase de granos y de frutos, y crió rebaños de reses, y manadas de toda clase de ganado, y cabras y cabras monteses, y también muchos caballos.
jueves, 1 de octubre de 2009
La iglesia Cristiana Original

Por T. Edgar Lyon
"Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas; y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno." (Hechos 2:44-45.)
Jerusalén, lo cual es evidentemente una manifestación del mismo espíritu que motivó a los nefitas en el hemisferio occidental, después de la visita que les hizo el Cristo resucitado. Ese sistema duró entre ellos aproximadamente dos siglos. (Véase 4 Nefi: 27.)El día sabático en la Iglesia original
Puesto que las creencias cristianas superaban a las del judaísmo, no es de extrañar que los cristianos modificaran sus servicios religiosos, hasta el punto en que éstos llegaron a ser incompatibles con los que se llevaban a cabo en la sinagoga. Por ejemplo, además de adorar a Dios el Padre e interpretar las Escrituras, costumbre que era común tanto a cristianos como a judíos, los primeros añadieron cinco nuevos aspectos a sus servicios sabáticos:
1) la adoración del Cristo resucitado, que había subido a su padre;
3)la asistencia de mujeres y niños;
4) el canto de "salmos ... himnos y cánticos espirituales" (Efesios 5:19) por la congregación;
5) el testimonio oral de los miembros de todo lo que habían visto y oído concerniente a Jesucristo. (Véase T. E. Lyion, Apostasy to Restoration, Course of Study for Melchizedek Priesthood Quorums, 1960, pág. 34.)
La asistencia de los cristianos al templo
Así como la costumbre del día sabático tuvo su influencia en el origen judío de los líderes cristianos, también la tuvieron sus ideas acerca del templo. El libro de los Hechos indica que los cristianos, tanto líderes como miembros, iban al templo en Jerusalén después de la resurrección de Cristo, igual que lo habían hecho antes de su muerte. También existe evidencias en las Escrituras de que esta costumbre continuó durante por lo menos 25 años de nuestra era. Pablo mismo fue arrestado mientras participaba en ceremonias judaicas dentro del predio del templo. (Véase Hechos 21:26-33.)
verdadero Israel de las profecías y las Escrituras, y creían que el Mesías ya había venido; ellos eran los únicos que lo habían aceptado. Los judíos que lo habían rechazado y crucificado habían perdido así su condición de integrantes del Israel de la profecía, como así también su derecho de ser e lpueblo elegido de Dios. Los santos creían que, puesto que ellos eran quienes habían heredado las promesas de los convenios hechos por Dios con Abraham, el santuario y los terrenos que rodeaban al templo les pertenecían, con todo derecho, como su lugar de adoración. Por supuesto, los judíos que administraban el templo no iban a renunciar a él para dárselo a los seguidores del hombre a quien ellos habían rechazado; por este motivo, los cristianos tenían que contentarse con usar las partes exteriores del templo, mientras las autoridades de éste continuaban con sus ceremonias y sacrificios tradicionales, en los que los conversos ya no creían.El cristianismo entre los samaritanos
Aunque los primeros grupos grandes de conversos eran judíos, la verdad universal del evangelio pronto comenzó a atraer a otras personas. El primer pueblo que se mostro receptivo al cristianismo parece haber sido el de los samaritanos. El origen de este pueblo data del siglo VIII a. de J. C., cuando los asirios se llevaron cautivos a miles de israelitas; entonces hubo tribus paganas de otras tierras, cuyos hombres se casaron con las mujeres hebreas y, a pesar de que en general aceptaron la religión de su esposa, mezclaron en ela muchas creencias de la religión de baal que profesaban. (Véase 2 Reyes 17:24-33.) Como los samaritanos aceptaban el Antiguo Testamento y muchas tradiciones orales judaicas, no se les tenía por gentiles sino por personas que habín corrompido la religión. En la época de Jesús los judíos los consideraban israelitas apóstatas.
Los primeros miembros que no eran Judíos
Siempre extendiéndose, el evangelio se esparció más allá de los integrantes de Israel. Un ejemplo de ello es la conmovedora historia de Cornelio, la cual representa la revelación dada por el Señor al Presidente de la glesia, y Su aprobación y autorización para llevar el evangelio a los gentiles.
Una organización en crecimiento
Los miembros de la Iglesia de nuestro siglo no deben tratar de establecer paralelos entre cada uno de los incidentes bíblicos de la Iglesia original y los que ocurren acualmente en La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días. En lugar de ello, podríamos comprar la primera organización de la Iglesia y el sacerdocio con la organización restaurada entre los años de 1830 y 1850; por ejemplo, las actividades del sacerdocio anes de que éste fuera organizado en quórumes. Hubo perdonas que tuvieron antes de que exisiera el Consejo de los Doce asignaciones que más arde se convirtieron en una responsabilidad apostólica.
lunes, 21 de septiembre de 2009
Libro Un Escenario para el Libro de Mormon en la Antigua América (Español)

El conocimiento que contiene este libro habría
tardado más tiempo en aparecer y tenido alguna otra
forma sin la insistencia y ayuda de algunas personas en
particular. Para 1974, yo llevaba veinticinco años
trabajando en la relación entre el Libro de Mormón y
los datos geográficos y culturales de Mesoamérica,
pero me sentía poco proclive a imponer mis opiniones
al público o a mis colegas. David A. Palmer me
insistió por entonces para que preparara un escrito
explicando y documentando mi opinión; se ofreció a
hacerlo circular privadamente para que un grupo
selecto lo analizara, junto a un artículo que adoptara
una posición diferente. A partir del intercambio de
comentarios, Palmer y otros se convencieron de que mi
material debía conocerse mejor, así que persuadió a
miembros del personal de varias oficinas de la Iglesia
de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días para
que me escucharan. En el otoño de 1975 nos reunimos
una tarde por semana, en Salt Lake City, y presenté
con cierto detalle una versión de lo que está en este
libro.
Jay Todd, director administrativo de la Ensign, que
participó en aquellas sesiones, me invitó a preparar
una serie de artículos para la revista general de la
Iglesia. El y su personal (principalmente Lavina
Fielding Anderson y Lane Johnson) trabajaron
extensamente para mejorar lo que yo producía. Sin la
continua fe del director Todd en la importancia de
nuestro proyecto, yo no habría persistido. Pero no fue
sino hasta 1983 cuando nuestros intentos de que el
material estuviera expresado en condiciones aceptables
para su publicación en la Ensign llegaron a término sin
éxito. Para entonces unas 1.500 fotocopias de una
versión anterior del libro llevaban circulando entre
personas que habían sabido de él por medio de sus
amigos. Parecía claro que su publicación como libro
satisfaría una amplia necesidad.
La Fundación para la Investigación de la
Antigüedad y Estudios Mormones1 se decidió en 1983
a publicar el libro. John Welch y Kirk Magleby han
sido acérrimos partidarios de esta decisión y han
allanado considerablemente el camino. A otros hay que
agradecer el haber puesto las bases para la entusiasta
participación de la Compañía de Libros Deseret2 como
editora junto a F.A.R.M.S.
Sería imposible reconocer expresamente a todos los
que debería dar gracias pero sobresalen algunos:
George Reynolds por A Complete Concordance of the
Book of Mormon3, una valiosa herramienta de trabajo;
Tom Ferguson, por proporcionarme mi primera
experiencia sobre el terreno en Mesoamérica; Hugh
Nibley, por su ejemplo de paciencia e integridad que
me impulsó a no cejar en esta tarea por otras menos
importantes; Ben Alexander, que me enseñó la
importancia de concebir lo inconcebible; mis amigos,
que me han proporcionado el prefacio; los editores,
incluyendo Don Norton y Jack Lyon, por obligarme a
decir lo que yo quería expresar; Kathryn, mi mujer,
que falleció posteriormente, porque nunca se quejó del
tiempo que me costó; y a los arqueólogos, benditos
sean, que siguieron excavando bajo condiciones
absurdas en las que personas más racionales hubieran
optado por la comodidad. Tom Peterson y Steve
Gordon prepararon valiosos mapas, y Gary Gillum
hizo los índices. Si hay fallos en el libro, son
indudablemente debidos a mis propias limitaciones, no
a las de otros. Naturalmente, las opiniones que se
expresan son estrictamente mías y no pretenden
representar las de la Universidad de Brigham Young,
donde yo trabajo, las de la Iglesia de Jesucristo de los
Santos de los Ultimos Días, la Fundación para la
Investigación de la Antigüedad y Estudios Mormones
ni las de la Compañía de Libros Deseret.
Todas las ganancias por los derechos de autor de la
venta del libro irán a la Fundación para la
Investigación de la Antigüedad y los Estudios
Mormones, para que continúe su investigación de las
escrituras.
¿Por qué son los Evangelios tan incompletos en lo que se refiere a los detalles de la vida de Jesús?

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